Diablo® III

Hilo de Rol 1.1 (Precuela)

Posts: 2,657
Claro, a fin de cuentas, los aldeanos mueren, así que no será mucho lo que puedan estar juntos (Aparte de que con el caos, difícilmente se darán cuenta de la existencia de los demás xD)
Pero sí, la idea es que al final igual se entremezclen las historias. Aunque tengan inicios en otros lugares, terminaremos uniéndonos, ya sea como grupo, por los sucesos, o al menos, oiremos hablar de los demás xD

Ya, dejo el final de mi aldeano :'-( Me da pena, le había tomado cariño T.T


El crepitar de la madera consumiéndose por el fuego me alertó de que el techo estaba cediendo. Antes de caer presa de las llamas, preferí descolgarme de donde estaba. Estaba un poco alto, pero igual me dejé caer. Aunque aterricé de pie, el impacto me causó un dolor agudo en las piernas, por lo que caí de costado. Sin embargo, al abrir los ojos y ver a un grupo de muertos vivientes frente a mí, se me olvidó el dolor y comencé a correr.
En la otra entrada de la ciudad la situación parecía un poco mejor, o al menos, no habían tantos monstruos como en el otro lado. A pesar de ello, estaban por todos lados. No tenía escapatoria. Di un paso hacia atrás y tropecé con el cadáver de uno de los guardias. Aún tenía en sus manos el arco que usaba para defender la posición. En ese momento me decidí. Si quería sobrevivir, tendría que luchar. Tomé el arco y un par de flechas que encontré cerca. Un zombie se acercaba a mí. Nunca había usado un arma, pero sería necesario si quería vivir. Apunté hacia su cabeza y dejé la flecha volar. Ésta dio un par de vueltas en el aire y cayó dos metros delante de mí. Hasta el zombie parecía confundido por lo que pasó, pero antes de que me alcanzara, disparé otra saeta. La plumilla me produjo un corte en la mano y la flecha se fue a clavar en el pie del muerto viviente.

- Definitivamente no sirvo para esto...- murmuré antes de soltar el arco y salir corriendo.

La abundancia de demonios y muertos vivientes me convenció de que lo mejor era volver a los tejados. Subí sin mucha dificultad al techo de la taberna y me quedé ahí tirado. No tuve mucho tiempo para contemplar el horror que acontecía ahí abajo, ya que pronto fui atacado por una bandada de cuervos. Había oído relatos de ataques de cuervos que habían devorado a personas. No quería ser parte de esos relatos, por lo que me arrastré lo más rápido que pude por el tejado y me lancé al vacío.
Afortunadamente, no estaba tan vacío, y aterricé de espalda sobre una carreta llena de heno. Como caí tan fuerte, el forraje me cubrió por completo. Al principio, no podía moverme por el dolor, pero luego decidí quedarme ahí escondido, con la esperanza de que no me encontraran esos monstruos. Esperar hasta que todo esto pasara. Hasta que volviera la normalidad.

En la relativa tranquilidad de mi escondite, pude escuchar el caos reinante allá afuera, con gritos de horror y dolor, auliidos demoniacos y gemidos por doquier. Podía escuchar la desesperación de las personas tratando de hacer cada uno lo que podía... o lo que no...

- ¡¡Ayuda!!! ¡Que alguien me... AAAAHHHHHHH
- ¡Vamos! ¡Protejan esa puerta! ¡Que no entren más!
- Cuida de mi hijo, por favor... Yo no aguantaré mucho...
- ¡Sálvenmeeee!
- AAAAHHHHHHHHH
- ¡Es el fin del mundo! ¿Qué fé nos salvaría?
- ¡Es para Yiotish!
- Trae eso para acá.
- Hay que bloquearlos.
- Vamos, ¡Muevan esa carreta!
- Muere, maldito demo... Arghhhhhh

Una vibración se empezó a sentir a mi alrededor. Me aterró la idea de que me hubieran encontrado. Apreté mis rodillas con mi manos, rogando porque no me vieran. Pasó unos momentos, y me extrañó que sólo se sintiera esa vibración. Quería mirar afuera para ver que pasaba, pero me daba miedo el pensar en hacerlo y encontrarme cara a cara con uno de esos muertos vivientes, por lo que me quedé quieto, aguantando lo más que podía la respiración.
Repentinamente, el movimiento cesó. Además, el ruido del caos se sentía un poco más lejano. A pesar del miedo, puse oído a lo que ocurría afuera. Aparte de los gritos, sólo se escuchaban muchos pasos.

- Bien, ya está asegurada esta entrada.
- Perfecto, la barricada está lista. Refuerzen las puertas.

"¿Barricada?" pensé. Comencé a apartar el heno y asomé la cabeza. Estaba en las afueras de la ciudad, y una horda de muertos vivientes venía hacia mí.

- FFFUUUUUUUUUUUUU...
Responder Citar
Posts: 2,486
Me encantó el final de tu aldeano, déjame rematarlo ):)

Nombre: Austeibinarides
Clase: Arcanista (nivel 40)
Edad: 38
Caracteristicas: Engreido, extra engreido. Intelectual.

Crunch! Sonó el crujir de un mordisco a una manzana. Viajar en caravana tenía sus ventajas, aunque siempre había preferido viajar solo. Se me hacían insufribles las conversaciones vanas de los comerciantes y aldeanos, pero definitivamente disfrutaba las provisiones que llevaban.

Mi nombre es Austeibinarides. Soy un arcanista.

O por lo menos dicen que soy un arcanista, para mí, esa es sólo una de mis múltiples habilidades. Aunque la mayoría de los aldeanos no alcanzan a comprender hasta qué punto la filosofía, la poesía y la matemática son artes mucho más profundas y avanzadas que el simple manejo del poder arcano.

Siempre supe que tenía poderes especiales, pero desde hace unos años atrás, mi capacidad para controlar el poder arcano se ha incrementado inconmensurablemente. Quizás es este el único enigma que me queda en la vida. Desde entonces, he sido llamado de pueblo en pueblo para librarlos de males, monstruos, demonios y algún que otro saqueador.

Volviendo a mi historia, quiero contarles de aquella vez que viajé a Nueva Tristrán cuando estaba asediada por un ejército de muertos vivientes.

Llegué con la caravana en un día oscuro, como suelen ser la mayoría de los días en aquellas tierras. Al llegar no nos sorprendió ver el asedio bajo el que estaba la ciudad, inmediatamente supe que iba a tomar un buen tiempo matar a todos los muertos vivientes. Era de costumbre llegar a los pueblos cuando estaban en problemas.

De un salto me bajé de la carreta. Dejé salir un cono de rayos desde mis manos y cayeron cinco criaturas muertas a mis pies. Había una carreta de barricada en la entrada. La aparté, consumiéndola con una bola de fuego, para que la caravana pudiese entrar.

El pueblo estaba lleno de diablillos, pequeñas cosas molestas, coloqué hidras de fuego al rededor de la taberna para que los matasen a todos. Mientras mi compañía entraba a un lugar seguro. Entré y transformé en hielo quebrado a todas las criaturas que atacaban la taberna, junto con extinguir el fuego que se había comenzado a propagar en esta.

Me elevé al techo de la construcción y comencé a disparar misiles arcanos a todo esbirro del mal que se movía por la ciudad. Después de media hora de tedioso asesinato de males menores el pueblo estaba libre de ataque. Sólo quedaba encargarse del fuego. Dí la orden que todos entraran en la taberna e invoqué una ventisca que en cinco minutos apagó todo incendio que hubiese en la ciudad.

Bajé al piso bajo de la taberna y todos vitoreaban como de costumbre. Un aldeano se acercó a preguntar mi nombre, pobre ignorante.

Me llamo Austeibinarides, respondí. La cara de confusión del aldeano dejó ver su incapacidad para pronunciar o si quiera entender mi nombre.

¡Viva el brujo! Gritó. Y todos siguieron vitoreando.

Todo parecía normal, pero en una esquina de la taberna había un aldeano con una expresión de pavor en su cara mientras cuidaba de un bolso. Me acerqué a él para ver de qué trataba el asunto. Dentro de su pavor y consternación sólo acertó a decirme. "Es para Yiotish" y me lo entregó.

Dentro de la bolsa se encontraba una mano cortada hacía pocas horas, cerrada en puño. Y en su interior, algún tipo de gema que no pude identificar.
Modificado por Ronok el 17/10/2011 08:11 PM CDT
Responder Citar
Posts: 2,657
Nuuuu, mi pobre aldeano. Que sufrido fue su último día TT.TT

XDDD

Ehhmm, no sé. Después de terminar la historia del aldeano, aunque he intentado, no se me ocurre un héroe. Ni siquiera una clase determinada, nada :-(

Tendré que esperar a que Tyrael me ilumine...
Responder Citar
Posts: 1,945
Bueno, ya que nos quedamos sin aldeanos, introduciré a mi héroe.

Dejo su descripción "técnica", para que sepan que esperar de él. jeje

Nombre Completo: Amshu Sakshi
Clase: Arcanista
Level: 1 (por ahora xD)
Skills: Frost Nova, Maggic Missile.
Genero: Masculino
Edad: 26 años.
Personalidad: Callado, reservado, misterioso.

Les dejo un link del mapa, ya que voy a mencionar algunos puntos;
http://www.diablo3-esp.com/imagenes/galeria/sanctuaryd3.jpg

Desde el Puerto Real habian llegado rumores de que Nueva Tristram se encontraba bajo asedio. Famosa en un tiempo por su hermosa catedral, e infame luego por la depravacion de la que habia sido parte, la ciuda de Tristram era aun un lugar muy querido para todos, por lo que un grupo de guerreros veteranos que se estaban alojando en Duncraig decidieron emprender viaje para ofrecer su ayuda a la legendaria ciudad.
No eran más de 10 hombres, varios de ellos no habian usado una espada desde hace ya varios años, pero su coraje permanecia intacto, asi que no dudaron ni un instante en emprender el viaje.

El camino desde Duncraing hacia nueva Tristram era largo y obscuro. Los hombres marcharon en silencio durante varios kilometros. A lo lejos se escuchaban muy remotamente, casi como un susurro, los gritos desesperados de aquellos que se aventuraban a viajar solos y desarmados por esos peligrosos caminos.

Al llegar a la bifurcacion del camino que se abria hacia el oeste, a la ciudad de Bramwell, o hacia al este, hacia Tristam, se encontraron con un grupo de hombres atrincherados. Habian construido una especie de fortaleza circular con sus carretas, y arrojaban piedras y palos desde dentro hacia un grupo de zombies hambrientos que intentaban alcanzarlos a trabes de la madera.
Al verlos, los guerreros desenvaiaron sus espadas y se acercaron rapidamente a cortar cabezas. Luth-Sein, el más expeimentado del grupo, encabezo el ataque. Su espada se movia como el viento, y la luz de la luna se reflejaba en su hoja con tal belleza que daba lastima mancharla con una sangre tan impura como la de aquellos seres repugnantes. Envuelto en el frenesí de la batalla, el cual llevaba tanto tiempo sin sentir, pero que añoraba tanto, Luth-Sein se dejo llevar por sus instintos asesinos y comenzo a blandir su espada de aquí para allá, despedazando a cualquier zombie que se pusiese en su camino. El pequeño encuentro duro poco, ya que solo eran un puñado de zombies, pero el viejo guerrero no estaba satisfecho, aun quería cortar más cabezas.
Contra la voluntad de sus compañeros, quienes le advertían del gran peligro al que se estaba exponiendo, Luth-Sein decidio adentrarse un poco en el bosque para matar algunos zombies más antes de continuar el camino.

[continua]
Modificado por Dzyan el 17/10/2011 07:10 PM CDT
Responder Citar
Posts: 1,945
Esperaron alrededor de media hora mientras ayudaban a los campesinos a poner sus carretas en condiciones para continuar el camino. Estaban a punto de partir, creyendo que la suerte de Luth-Sein habria llegado a su fin en manos de algún monstruo de la noche, cuando escucharon un crujir de hojas secas que venia del bosque. Contemplaron en silencio una silueta obscura que se acercaba a ellos. En su mano derecha se veía una espada ensangrentada, cargada casi a rastras. Al acercarse más, pudieron reconocer que esa silueta no era nada más y nada menos que la de su compañero, pero había algo extraño en él. Su rostro parecía poseído por una gran ira, y su mirada estaba iluminada con un leve resplandor anaranjado, como el de las llamas del infierno. "Lo han herido!" - grito un campesino - "Se esta transformando, nos matara a todos!". Al darse cuenta de que esto era cierto, los hombres tomaron sus armas y fueron al encuentro de su antiguo compañero para acabar con su tormento. Pero el era más fuerte que todos juntos, y en su condición monstruosa ya ni siquiera sentía miedo o dolor, solo sed de muerte. Luego de despedazar a 5 guerreros, el cadáver viviente de Luth-Sein se dirigio hacia los aldeanos indefensos con el fin de saciar su hambre de carne. El alboroto de la nueva batalla había atraído a nuevas hordas de zombies que se acercaban desde todas partes, rodeándolos. Los que aun sobrevivian comenzaron a formar un circulo cada vez más pequeño mientras eran rodeados por todos los ángulos posibles. "Estamos perdidos, es el fin" - dijo uno de los guerreros mientras dejaba caer su espada con impotencia....
"No!" - dijo una voz débil pero solemne. Todos voltearon hacia la dirección de la que provenía aquella esperanza misteriosa de la que nadie hasta el momento había advertido siquiera su presencia. Un hombre menduo, vestido en una túnica bordo y negra, cuyo rostro se ocultaba tras una capucha, se había abierto camino entre los monstruos hasta llegar al centro de donde estaban. "Agachense", dijo con calma, pero con tal determinación que nadie se atrevió a desobedecer. Todos se agacharon y cerraron sus ojos esperando el fin y lo peor...un ruido cristalino y una luz plateada se apoderaron de la noche por un instante.
Los hombres se encontraban acurrucados en circulo unos con otros, con los ojos cerrados, temblando del miedo. "Siganme, aun queda un largo camino hacia Tristram, Traigan solo lo necesario, viajaremos ligero" dijo el hombre. Al escuchar esto, los hombres comenzaron a levantar la mirada uno a uno. Lo que hace un instante había sido un circulo de zombies a punto de devorarlos, ahora no era más que un monton de hielo derritiéndose. Se apresuraron para no quedar atrás.
Uno de los aldeanos tomo la antigua espada de Luth-Sein, arrancandola de su mano congelada, "ya no la necesitara", pensó.

El hombre encapuchado lidero el camino durante toda la noche sin que nadie se atreviese a hablarle, excepto por un aldeano que se atrevió a hacerle una simple pregunta...

-Dime, noble guerrero, ya que haz salvado mi vida, quisiera saber al menos tu nombre...
-Mi nombre es Amshu Sakshi - respondió.
Modificado por Dzyan el 17/10/2011 05:36 PM CDT
Responder Citar
Posts: 352
Ahora si va mi héroe
Nombre: XXX (será revelado en la historia).
Clase: Cazador de demonios
Genero: Masculino
Edad: 24 años.
Nivel: 30

XXX: Estoy buscando a un hombre. Un comerciante-viajero.
Tabernero: El ultimo de esos que paso por aca viajó hace rato a Nueva Tristan.
XXX: Gracias por la información.
Tabernero: ¿Hacia dónde te diriges?
XXX: Tengo que ir a Nueva Tristán debe de haber salido antes de los ataques.
Tabernero: Desde la semana pasada hay reportes de que algo ataca a las caravanas. (Voz baja) dicen que son no-muertos.
XXX: Pensé que llegaría antes que partiera. De todas maneras tengo que ir a hacer limpieza.
Tabernero: La última caravana que salió en esa dirección salió hace un par de días. Llevaba un arcanista, por eso se atrevieron a salir y no quedan muchos caballos.
XXX: Mejor así. No me atrevería a arriesgar a ningún inocente, ni humano o animal.
Tabernero: ¿Porque te importa tanto ese comerciante?
XXX: Porque es mi hermano.
Un joven que escuchaba la conversación se levanto con él y le dijo
Joven: Yo voy en esa dirección. Podemos ir juntos. No te preocupes soy muy hábil.
XXX: no quiero cuidar a nadie.
José: conozco un atajo atreves del peñasco, ninguna caravana lo puede usar, llegaremos en dos días.
XXX: Espero que sepas usar esos cuchillos. Solo no estorbes
Salieron los dos hacía Nueva Tristán.
Joven: mi nombre es José. ¿Y el tuyo?
XXX: Mi nombre es valioso y solo lo revelo cuando es necesario.
José: Así que tú hermano es un comerciante.
XXX: Es complicado.
José: tenemos tiempo.
XXX: Mi tío era un Guerrero. Yo seguí sus pasos y mi hermano siguió los de mi padre.
José: ya veo.

Llegada la noche acamparon arriba de un árbol para evitar que algo los tomara por sorpresa. Mientras dormitaban XXX cayó en un sueño, donde recordaba cómo le pedía a un cazador de demonios que lo entrenara y este le dijo que no tenía lo necesario.

Al despertarse continuaron su viaje. De repente de un vieron un zombie devorando un caballo. El zombie estaba atado a un árbol y en el ábol había un mensaje escrito con sangre.
“Mi nombre es era Fulgre. Tened cuidado con los caballos.
Por favor mátame, ya he sido convertid (arañasos)”
XXX aputo y en medio segundo el zombie estaba muerto. Tiempo después José se detuvo abruptamente.

José: estamos rodeados

XXX: te da miedo un puñado de no-muertos.


Un segundo después el alarido era tal que los ensordecía. Las flechas de XXX volaban por los aires como gaviotas y se estrellaban como estacas en los zombies. José hacía lo de siempre esquivar, atacar por la retaguardia, revisar bolsillos y volver a empezar. Después de un rato los dos tuvieron que replegarse para no terminar bajo los zombies.
Un par de horas después Nueva Tristán se alzaba ante sus ojos, o más bien caía.

José: está rodeado de no muertos.

XXX: ahí hay una carreta podríamos ocuparla para subirla.

Al llegar a la carreta se dieron cuenta que era ocupada por un zombie. No paso ni un segundo cuando el zombie estaba con 5 flechas. Acomodaron la carreta, subieron por un lado la barricada y la tiraron para que nada mas entrara. Al llegar vieron como salían hidras de fuego del suelo y atacaban a los diablillos que andaban saltando por ahí.

XXX: Un mago. Y no es un mago cualquiera, es de los más molestos. Un arcanista.

Derrepente cayó una pequeña ventisca pero lo suficiente para apagar el fuego. Se tomaron un segundo para respirar y avanzaron hacía la taberna. Al entrar vieron al arcanista sosteniendo una mano. XXX se detuvo y le pregunto al tabernero.

XXX: Estoy buscando a un hombre. Un comerciante-viajero. Debió de haber llegado hace algunos días con una caravana.
Tabernero: Los comerciantes que han llegado están aquí en esta taberna. Pocos se atreven a salir.
Muchacho: ¿Tú eres Dámian?
XXX: ¿Quien pregunta?
Muchacho: Conocí a tu hermano. Hace tres días que escape corriendo de la caravana. Tu hermano y otros no pudieron escapar.
Dámian: gracias por la noticia.

Dámian recordaba como el mismo cazador de demonios que lo había rechazado tiempo atrás lo acepto como aprendiz después de verlo estallar en cólera mientras su amada moría en sus brazos. –Es una desgracia lo que te paso pero ya tienes una de las dos cosas necesarias para ser mi aprendiz.

Dámian: En este momento esa parte de mi solo se ha hecho más fuerte.
Modificado por DARTHcoatl el 17/10/2011 10:16 PM CDT
Responder Citar
Posts: 352
Continua.
Dámian se levantó y salió de la taberna.
José: y ahora ¿a donde vas?
Dámian: a matar a los zombies que están en las calles.
Austeibinarides: Lo siento pero ya no queda ninguno.
Dámian: Podrías decirle al gran héroe que paso cuando destruyes una barricada.

Un hombre entró a la taberna y detuvo a Dámian.

Yiotish: Descanza, mis hombres ya se están haciendo cargo del problema. Necesitaré tus fuerzas para mas tarde. Soy Yotish.

Aldeano moribundo: Tengo algo para tí. y murio

Austeibinarides le entrego de mala gana la mano a Yotish, tenía ganas de ver que era esa piedra.

Yotish: Gracias Aldeano con esto ya estamos salvados.
Responder Citar
Posts: 1,945
Hola! muy buenos los relatos de todos!

Lo unico que me parece que estaría bueno, es que todos comenzemos siendo "lvl 1", y que vayamos subiendo de a un lvl con cada nuevo relato que hacemos...y que nos mantengamos fieles a solo usar las habilidades que un char de ese lvl podría usar....asi no de desvirtua tanto y es mas entretendio.

Si les parece bien...como quieran. Total no hay apuro para ser lvl 60 xD..jeje.

Y una pregunta para Ronok, ¿Austeibinarides sera tu personaje principal o era solo un personaje temporal para esa parte de la historia?

Responder Citar
Posts: 2,486
@DARTHcoatl:
Pq hiciste volver a Yiotish al pueblo?? q_q. La idea era ir a buscarlo afuera. Ahora estaremos indefinidamente en la taberna. Pero bueh, supongo que encontraremos alguna manera.

@Dzyan:
Sí, es mi pj principal. Quizas sea un poco OP contra zombies y cosas pequeñas, pero los males a los que habrá que enfrentarse en el futuro lo harán humillarse, sufrir y sangrar.
Modificado por Ronok el 18/10/2011 09:40 AM CDT
Responder Citar
Posts: 143
Sorry por la tardanza he estado muy ocupado estos días, ahora mi pj. Va a ser un santero, pero antes voy a matar a su tribu y luego lo llevare a Tristán para que se reúna con ustedes.

El sol brillaba a su máximo esplendor, parecía ser una tarde alegre o eso parecía aparentar para la pequeña Hamka, quien junto a su hermano mayor Hakanpuma, recogían yerbas y raíces para la preparación de pócimas ancestrales para la gran fiesta de la “luna gris”, un día donde la pequeña tribu Umbaru conocida como “pies descalzos” que habitan el lado sur de las selvas de Torajan, se reunían para rendirle culto a los espíritus de la tierra inconclusa, mientras recogían las yerbas y se dirigían de retorno a su aldea se tropezaron con un animal muerto al cual se le veía que se le había arrancado el corazón y otros órganos, Hakanpuma extendió la mano y una mosca se posó sobre ella, después de eso este mira hacia el bosque y tiene la sensación de que algo los está observando, finalmente los hermanos llegan y entregas las yerbas a los antiguos Santeros.

Hamka y Hakanpuma eran los hijos del líder de la tribu quien días atrás, junto con otros Santeros se habían estado sintiendo preocupados por el gran inbalance que últimamente comenzaba a sentirse en la tierra inconclusa y por las visiones que han tenido de muertos y bestias infernales que los acechaban desde las sombras amenazando su existencia, el padre de Hamka recuerda que tuvo esta misma sensación hace 20 años y en donde el balance entre este mundo y la tierra inconclusa estuvo a punto de romperse de no ser por el sacrificio de algunos héroes anónimos.

Hamka, tierna y dulce era querida por toda la aldea, está a su vez admiraba, su hermano mayor quien del grupo de jóvenes santeros, este era el más capacitado y cuyas habilidades competían con la de los más viejos y preparados, la noche caía y la tribu se reunía en una gran fogata donde acompañados de tambores, pócimas ancestrales y alguno que otro sacrificio humano, bailaban y cantaban, mientras los principales santeros tomaban los pociones preparadas con las hiervas y raíces recién recogidas para entrar en contacto total con la tierra inconclusa y poder prever sucesos que amenacen su existencia y el balance entre este mundo y el mundo de los espíritus, esa noche los principales santeros entran en un estado de aparente de epilepsia y tienen visiones de una gran bola de fuego que cae en una lejana ciudad (Tristán), pueden ver como esta arde en llamas y es atacada por bestias infernales y muertos que salen del suelo, pueden sentir el miedo de las almas de la gente que muere, la agonía de otros por querer escapar, así como la desesperanza de algunos que corren sin sentido y el valor de algunos pocos héroes que se les enfrentan.

Pasado los efectos de las pociones los Santeros despiertan y algunos de ellos dejan que el terror y la locura se apoderen de ellos y empiezan a pronunciar frases sin sentidos, hasta que caen productos del cansancio y uno de ellos el padre de Hamka pronuncia una frase coherente “la oscuridad se acerca”.


Continuara con la muerte de la pequeña Hamka y la destrucción de la aldea
Modificado por SwOrDzAcK el 19/10/2011 10:20 PM CDT
Responder Citar
Posts: 2,486
@SwOrDzAcKS:
supongo que matar a una tribu completa cuenta como matar a un aldeano :D
Me gusta como piensas.

@DARTHcoatl:
Fulgre fue parte del ritual para crear uno de estos: http://us.blizzard.com/diablo3/world/bestiary/gnarledwalker.xml
Nótense los cadáveres colgados del árbol en el artwork.
Al final nunca se transformó en zombie... parece que no lo dejé demasiado claro.
Modificado por Ronok el 18/10/2011 11:17 AM CDT
Responder Citar
Posts: 2,486
Me acerqué al monje al que le habían entregado la reliquia para recopilar información. Seguramente mis capacidades cognitivas superiores serían capaces de saber qué hacer con el misterioso objeto una vez me hubiese descubierto su naturaleza.

El osco monje sólo me hizo una seña con la mano para que me mantuviera lejos de él. Sutilmente congelé el suelo a sus pies para que se resbalara. Cinco personas cayeron al rededor de Yiotish, pero aparentemente su capacidad de equilibrio no era amenazada por el hielo. Me miró con desdén. Me di media vuelta y me fui de la taberna. El grandioso Austeibinarides no había llegado a Tristrán para recibir el desdén de un campesino con buen equilibrio.

Me dirigí a la catedral, pues había escuchado de las cosas que habían sucedido en su interior años atrás. Seguramente en sus estantes habrían libros interesantes acerca del encarcelamiento y posterior liberación del gran mal primigenio.

Al llegar a la entrada de la catedral pude sentir que algo estaba fuera de lugar, algo o alguien había en ese lugar ocultando su presencia. Levanté un poco de polvo y hojas con mi ventisca para ver si lograba ver a alguna criatura invisible. El polvo no reveló nada. Decidí esconderme detrás de un árbol cerca de la puerta.

Un grupo de hombres uniformados con túnicas y capuchas entró en la catedral. Poco después pude sentir un leve temblor en el suelo que se acrecentaba rápidamente. El graznido de un cuervo, el sonido de madera crujiendo y un árbol cayó al suelo. De entre los bosques surgió una criatura que no veía hace mucho. Era un caminante nudoso, uno de los hombres con túnicas lo guiaba hacia la entrada de la catedral. Entonces me di cuenta. La presencia que sentía, era de otro caminante nudoso, que era justo detrás del cual me había escondido. Vi las cuerdas que colgaban de sus ramas y llegaban al suelo. Estaba consumiendo a sus víctimas poco a poco mientras permanecían enterradas.

Di un salto hacia atrás y las criaturas y los cultistas notaron mi presencia. Los caminantes comenzaron a acercarse a mi y los cultistas formaron un círculo y empezaron a realizar un extraño ritual. Era momento de salir de ahi. Lancé una ráfa.ga de hielo hacia todo el grupo y quedaron inmovilizados. Me teletransporté dentro del bosque que estaba a pocos metros y corrí hacia la taberna. La gente tenía que saber lo que estaba pasando debajo de sus narices.

Cuando llegué a la taberna las cosas seguían igual que las dejé, excepto por Yiotish, se había marchado con el objeto, con un guerrero que había llegado hace poco y con un cazador de demonios cuyos nombres eran demasiado poco importantes en ese momento como para recordarlos.
Modificado por Ronok el 18/10/2011 06:12 PM CDT
Responder Citar
Posts: 352
@Ronok: Lo de Fulgre ya lo sabía solo se me había ocurrido una tetra de los cultores hacía los héroes. De hecho no iba a meter esa parte pero se me ocurrió. Nótese que Mi héroe no tomó el camino de las caravanas y Fulgre quedó cerca de una de ellas.
Y de Yiotish no sabía ni donde estaba.

El arcanista congelo el suelo y 4 personas cayeron pero un monje supo mantener el equilibrio. La gente del pueblo tenía suerte de que el hielo no llegara a los pies de Dámian o esos dos habían destruido el pueblo. El arcanista se marchó. José se levanto del suelo.

Dámian: José devuelve a estas personas sus cosas.

José: No has visto que me he caído.

Dámian: solo 4 cayeron. Tú te tiraste.

José: ok ok

Dámian: Yiotish de camino acá Vimos a un zombie atado a un árbol con un mensaje. Se llamaba Fulgre. ¿Sabes de quien se trataba?

Yiotish: Pobre Fulgre. Doy gracias que descanse en paz. . . . era mi amigo. . . . Pasando a otras cosas necesito su ayuda. Regresé al pueblo por que en el cementerio había esqueletos muy bien armados y unas creaturas que parecían ser variaos cadáveres amontonados.

José: Cementerio dijiste. Yo voy con ustedes.

Yiotish: Y a todo esto ¿Quién eres tú?

José: Soy un Tru . . . comerciante que desea vivir una aventura.

Dámian: si va a venir solo mantén vigilados tus bolsillos. Y que es tan importante en el cementerio.

Yiotish: (saliendo de la taberna) necesitamos encontrar un artefacto. Para poder enfrentar al nuevo mal de la Catedral. Es la otra parte del plan aparte de la gema. (En voz baja) Si supiera como usarla.

Un nuevo guerrero llego al pueblo. Se veía lo suficientemente fuerte y hábil para matar cualquier cosa.

A lo lejos Dámian distinguió al Arcanista que venía corriendo mientras era perseguido por perros zombies mientras Yiotish se puso a hablar con el nuevo guerrero.
Cuando el arcanista estuvo al alcance de la vista de todos dio un salto y lanzo un poder al suelo, los pobres perros volaron en el aire y solo cayeron sus pedazos calcinados.

Dámian: como son de exhibicionistas estos arcanistas. Fácilmente podría haber acabado con ellos sin hacer tanto alboroto.

Yiotish: Listo el taímen nos acompaña.

Dámian: ¿el monje no irá?

Yiotish: El tiene otros asuntos. Además si nos vamos todos nadie se quedara en el pueblo.

y así salieron los tres de Nueva Tristán.

Yiotish: Por cierto donde acabó el pobre Fulgre.

Dámian: Cerca del peñasco.

Yiotish: eso es muy lejos de donde lo vi la última vez. ¿Me pregunto por qué habrá tomado esa dirección? . . . Te preocupa algo.

Dámian Si!! ¿Por qué el arcanista habrá regresado tan rápido? No se le ve cara que se asuste con facilidad.

José: Seguramente querrá ir a presumir que mato algo grande.

En ese momento fueron rodeados por zombies y después de un par de golpes siguieron su camino.
Mentras tanto el arcanista entró a la taberna y vio al monje que le hizo una seña. El arcanista preguntó por Yiotish pero le informaron que acababa de irse.

Austeibinarides: tengo que advertirles de algo muy grande. Jamás podrán contra eso.

Monje: JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA Solo porque tu hayas huido no significa que nosotros también.

Austeibinarides: Insolente te atreves a decirme miedoso. Me gustaría verte aplastado por esos árboles.

Monje: Caminantes aquí. Entonces tenemos que quemarlos.

Mientras nuestros héroes se dirigían a la lucha sin saber lo que les esperaba.


@Romok: Hay que bajarle el nivel a los héroes. O mejor digamos que estamos en el segundo nivel de dificultad (Segunda vuelta, No recuerdo cual es). De todas maneras los Zombies son my fáciles al principio.

Nota: no puse al otro héroe que menciona Ronok para que alguien lo tome. Y por si no está claro José es mi seguidor, un Truhán.
Modificado por DARTHcoatl el 19/10/2011 08:43 PM CDT
Responder Citar
Posts: 2,486
@DARTHcoatl:
Cómo fue que místicamente Yiotish y los demás sabían que estaba pasando algo en la catedral antes de que Austeibinarides les avisara??
También, por otra parte. Para Austeibinarides no era algo grande el tema de los árboles. El asunto es que no los iba a matar sin que los demás supieran lo que estaba pasando. Por eso sólo los congeló y no les tiró un meteorito.
Austeibinarides es tan ególatra que prefiere dejar que algunos aldeanos mueran con tal de que al final lo reconozcan como héroe. Es de aquellos que te dejan hacer las cosas mal para después humillarte y hacerlas bien él.

edit: ví que arreglaste el texto :D
Modificado por Ronok el 20/10/2011 08:11 AM CDT
Responder Citar
Posts: 352
@Ronok: No te culpo ya me estaba durmiendo y mi mama agarro mi teclado y tuve que ocupar uno que no funciona muy bien, (Perdí tres partidas seguidas por "missclick" antes de escribir) al rato lo cambio.

Lo que trate de dar a entender es que el monje solo está haciendo desesperar al arcanista o burlándose de su arrogancia haciéndola parecer miedo, lo que resultaría en que tu arcanista se desespere.
Solo fuimos donde estaba Yiotish el no sabe realmente lo que pasa en la catedral solo fue al cementerio por un artefacto, (No la corona) y no creo que no sepa que algo pasa en la catedral después de ver que una cosa gigante le cae encima y además tenemos que la nieta de Kain llego (en la historia original) a Tristán. Además tenemos también el artefacto que le enviaron. A cada quien se le pueden ocurrir como contestar todas esas preguntas que están en el aire, el caso es responderlas.

Se me ocurrieron más cosas pero no sé que hará tu héroe en la taberna. Se enfrentará al monje, irá a advertirnos o solo llevará algunos esbirros al pueblo para presumir como los mata.
Modificado por DARTHcoatl el 19/10/2011 08:41 PM CDT
Responder Citar
Posts: 143
Ya era de madrugada y faltaba poco para el alba, Hamka ayudaba a las mujeres a recoger los enseres usados en la fiesta y limpiar el lugar, mientras Hakanpuma y otros jóvenes Santeros ayudaban a los viejos Santeros a reponerse de su trance sin sospechar que cerca tras los arbustos eran observados por muchos seres demoniacos (Los caídos).

Era una pequeña horda de diablillos cobardes liderados por un Gran Profeta este monstruo insaciable por masacres, habían llegado hace poco desde las islas Shovos, lugares donde se dice son controlados por las hordas de Azmodan uno de los Demonios mayores que exiliaron a Diablo y a sus hermanos, este pequeño grupo de exploración y aniquilación habían seguido a Hamka y a su hermano en la tarde y ahora estaban esperando a que los santeros más viejos, estuvieran exhaustos para atacar y arrasar la aldea.

La pequeña Hamka se alejó un poco de la fogata para recoger un recipiente que había sido arrojado, tras recoger aquel recipiente alzo la mirada entre los arbustos y logro ver los ojos rojos de aquellas horripilantes criaturas, su grito de horror se pudo escuchar hasta las fronteras de la Tribu.
Cuando algunos Umbarus voltearon para ver que asustaba a la niña y acercársele, el gran profeta salto hacia ellos y de un solo movimiento de su hacha logro cortándoles las cabezas y emitió un rugido tan aterrador que espantaría al hombre más valiente del mundo, los demás Umbarus trataron de reaccionar pero y era demasiado tarde para coger sus armas pues los diablillos que habían entrado en frenesí y su imparable sed de sangre sobrepasaba su acostumbrada cobardía, estaban abalanzándose sobre ellos, algunos tomaban palos con fuego y los lanzaban sobre las cabañas para obligar a salir a aquellos Umbarus que intentaban esconderse.

Los Umbarus lucharon valientemente con lo que tuvieran la mano, pero sin la ayuda de sus principales guerreros santeros quienes al estar muy débiles fueron los primeros en morir, no tendrían esperanza de salvarse; el Gran profeta era un luchador excepcional ninguno de los Jóvenes Santeros podía con él y caían con facilidad ante la fuerza de su hacha mientras los diablillos se volvían cada vez más aterradores después de cada grito que este daba.

Ningún Santero parecía ser digno rival contra este pequeño grupo demoniaco que increíblemente era inferior en número, solo Hakanpuma era capaz de hacerles frente, cogiendo un pedazo de rama logro noquear a un pequeño diablillo, los demás al ver que uno de los suyos caía empezaron a rodearlo, formando un circulo, gritaban y maldecían pero no le atacaban, Hakanpuma tampoco savia que hacer solo tenía un pedazo de rama, de repente el Gran Profeta salto dentro del circulo para enfrentársele.

La lucha está a favor del monstruoso Gran Profeta, Hakanpuma se lanza contra el intentando darle con la rama en la cabeza, pero el Gran Profeta lo rechaza con un solo movimiento de su brazo lanzándolo fuera del circulo de diablillos, cerca de donde se encuentra su padre y justo al frente del cadáver de su pequeña hermana Hamka, muerta por el Gran Profeta, al verla Hakanpuma se llena de ira y se prepara para lanzarse contra el Gran Profeta que ha salido del circulo tras él, Hakanpuma se queda parado esperando con una mano atrás de él y mirando fijamente a los ojos del Gran Profeta, el cual corre y da un gran salto hacia Hakanpuma levantando su hacha para partirlo por la mitad, pero Hakanpuma es mas ágil, esquiva el hacha y le clava la cuchilla ceremonial de su padre en el vientre al Gran Profeta, quien se tambalea , emite un rugido y trata de reincorporarse, pero Hakanpuma se concentra y logra invocar una plaga de sapos que explotan cerca del Gran profeta matándolo, los diablillos al ver a su hermano mayo ser asesinado sienten temor y huyen despavoridamente hacia la jungla, abandonando la aldea ya destruida por el fuego.


Nota: Estos 2 partes sucedieron antes de la caída del meteorito y la próxima será el viaje de Hakampuma hacia Tristán para reunirse con sus pjs, hasta entonces no maten nada grande sin mi XD
Modificado por SwOrDzAcK el 20/10/2011 10:44 PM CDT
Responder Citar
Posts: 2,486
20/10/2011 10:41 PMCita por SwOrDzAcK
Nota: Estos 2 partes sucedieron antes de la caída del meteorito y la próxima será el viaje de Hakampuma hacia Tristán para reunirse con sus pjs, hasta entonces no maten nada grande sin mi XD

Si recién estamos empezando a enterarnos que hay algo extraño en la catedral. Falta bastante para matar algo grande.
Responder Citar
Posts: 2,486
@DARTHcoatl:
Antes de todo, mi pj no es uno de los que pierda la compostura fácilmente, es tan engreído que le resbalan los insultos. Pero como no sabías eso, entonces lo hiciste perder la compostura en tu relato. Como consejo, trata de no hacer actuar a los pjs de los demás en tus historias. Ya que muchas veces uno no sabe por qué el que escribió la historia anterior hizo a su pj hacer lo que hizo...
Austeibinarides nunca volvió asutado a la taberna. Volvió a contar del problema que había nomás. Onda... "Gente, hay un ratón en la cocina ¿Lo mato?"
Otra cosa, te das cuenta de que cuando hablo del "monje" me refiero a Yiotish(el monje), no? No sé de dónde sacaste el otro monje.
Y algo más, tú escribiste que cuando le pasaron la piedra a Yiotish(el monje), el dijo que ahora ya estaban salvados. Y resulta que un post después, Yiotish(el monje) no sabe cómo usarla... me confundes...

La insolencia del campesino me hizo perder la compostura por un momento. Pero me repuse rápidamente. Eran ellos los que sufrirían las consecuencias si el asunto no era tratado de la manera adecuada. Por una vez iba a dejar que los pueblerinos intentaran defenderse por ellos mismos. Al final iban a volver llorando a mis brazos por ayuda, y yo les iba a dar esa ayuda en el momento adecuado. Sólo bastaba que muriera un par a manos de los demonios. Habían cosas más importantes que un par de caminates que con tres bolas de fuego se transformaban en cenizas.

El paradero de Yiotish y la misteriosa piedra me inquietaban soberanamente. Le pregunté al tabernero hacia dónde habían ido y me comentó que se dirigían a un descampado para probar las propiedades de la piedra.

Vi al grupo a lo lejos. Los seguí, manteniendo la distancia. Vi que Yiotish puso la piedra amarilla en su collar y realizó un grupo de movimientos. Luego cambió la gema de lugar y realizó otro grupo de golpes y patadas. Nada parecía visible hasta que el monje invocó a una criatura.

Se acercó interesado a verla con más detenimiento. Aunque parecía familiarizado con la aparición, aparentemente había algo distinto en su forma. Me teletransporté al lado de la criatura para ver que era lo que intrigaba tanto a Yiotish. Él ya me había percibido hacía tiempo, por lo que no se sorprendió. Pero el resto del grupo saltó hacia atrás. Aparentemente la piedra había logrado que el vasallo del monje desarrollara cierta afinidad con el aire elemental.

La piedra funcionaba como runa. Pero había algo más, no se veía como una runa común. Tenía que llegar al fondo de esto.
Modificado por Ronok el 24/10/2011 11:53 AM CDT
Responder Citar
Posts: 2,486
qué estancada está esta cosa... qué pasó?
Responder Citar
Posts: 143
No se, yo creo que son los efectos de la Blizzcom, en fin yo volvere el viernes
Responder Citar

Por favor reporta cualquier violación del Código de Conducta, incluyendo:

Amenazas de violencia. Las consideramos muy serias y notificaremos a las autoridades correspondientes.

Mensajes que contengan información personal de otros jugadores. Esto incluye direcciones físicas y de e-mail, números telefónicos, así como fotos o videos inapropiados.

Lenguaje abusivo o discriminatorio. Esto no será tolerado.

Código de Conducta de los Foros

Reportar mensaje # escrito por

Razón
Explicación (256 caracteres máx)
Enviar Cancelar

¡Reportado!

[Cerrar]