Diablo® III

El relato del nuevo héroe.

Nací en Tristán, dos siglos después del fin del "Gran Conflicto": una guerra entre Ángeles y Demonios, en ese tiempo todo era paz o eso creíamos, oíamos voces y relatos que hablaban de sufrimiento... los que hablaban se volvían silenciosos y... sucumbían a la locura. Gente desparecida, el consejo desintegrado y un Rey Loco, después de esta época todo se tornaba más negro y misterioso, admito que tuve miedo, no sabía que pensar, mi madre desapareció y a mi padre lo asesinó la locura, me quedé totalmente sola y solo lo único que podía hacer... era correr. Tenía 5 años cuando me contaron relatos de nuestro amado Rey, el cual sin razón alguna empezó a asesinar a cualquier involucrado con la desaparición del príncipe, su hijo, realmente no se quien era el príncipe; pero me contaban que era un verdadero caballero. Tal demencia tenía nuestro Rey que asesinó a su propia esposa: La Reina Asylla. Oí que quedaban muy pocos en Tristán, por las ejecuciones y torturas que aplicaban, los sobrevivientes entre ellos una bruja, un anciano, unos habitantes peculiares y un borracho. La majestuosa edificación de la Catedral de Tristán, recinto del reino de Khanduras y ejercicio de la religión Zakarum ahora era un lugar infame y diabólico. El arzobispo que me daban a conocer por relatos era una persona de la cual no se podría confiar, con artimañas y mentiras parecía ser un verdadero Demonio.
El arzobispo pidió ayuda de la gente para rastrear cualquier indicio ó paradero que diera con el príncipe, mandándolas al mismo infierno: la catedral, plagada de horrores y criaturas que solo recordarlas... traen consigo el desespero.
Me contaron que llego un héroe, un caballero que fue en busca del príncipe, al parecer estaba decidido a buscarlo, supimos después que el príncipe había sucumbido a Diablo, ente maligno alegórico encerrado hace mucho tiempo en la catedral, que nuestro Rey ahora era un horrendo Esqueleto por culpa tambien de Diablo, tal que había corrompido su piedra del alma, un artefacto poderoso que un arcangel encomendo a los Sabios de Zakarum, en la cual estaba encerrado Diablo, pero con ayuda del Arzobispo pudo germinar la semilla del terror y miedo en toda Tristán. Poco sabíamos despúes, mucho cuerpos aparecieron cuando terminó su trabajo el héroe, entre ellos, la mano derecha del Rey; sin embargo nuestro héroe parecía diferente, distanciado, como si las secuelas de la batalla le hubiera arrebatado cualquier vestigio de humildad. Cuando acabó todo, los campesinos informaron que encontraron al príncipe y al arzobispo muertos, pero... fué el héroe?, si lo fué, ¿dónde está la dichosa piedra del alma de Diablo? ó más cuestionable... ¿A dónde fue nuestro héroe?... en la taberna nos contarón qué... cosas horrendas volvieron a pasar.
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2da Parte
Pasamos cerca de Tristán, pasó menos de un mes y nuestra hermosa Ciudad eran ahora ruinas… llenas de tristeza, cuerpos sin vida, miembros desmembrados y mucho terror.
En el centro se oía la voz de una persona, pidiendo auxilio, muchos tuvieron ganas de ayudar, pero el miedo quebraba nuestras voluntades, llegando a pensar que tal vez era un artimaña de algún tipo de demonio que quería asesinar, por esa razón nadie se atrevía a ir; sin embargo vimos a lo lejos la taberna donde nuestro héroe pasó, estaba derrumbada, incendiándose, marcas de sangre y cuerpos mutilados se veía a lo lejos. Llegamos a la conclusión que Diablo estaba suelto… ¿pero como?, nuestro héroe lo había derrotado… ó eso creíamos.
Arribamos a un campamento, recuerdo muy bien en el nombre: Las arpías y la hermandad del ojo ciego, creada por al sacerdotisa Akara.
También llegaron al campamento una caravana de personas consagradas cada una a su propio orden, fuerte y decidida para acabar con el nuevo mal. Akara nos informó que la Catedral, la cual fue el escenario de horrendas atrocidades, estaba plagada nuevamente de demonios liderados por la señora de la Angustia, Andariel.
Uno de los héroes se decidió a matarla, en el camino atravesó para llegar a Tristán y nos sorprendió una noticia, si había una persona pidiendo auxilio, era un anciano llamado Deckard Caín, el último sabio Horadrim que quedaba en todo el santuario. Andariel, según el sabio anciano que habían rescatado nos informó que era un mal menor, que había conspirado para mandar al exilio a los tres males fundamentales, Diablo, Mefisto y Baal.
Tenía muy poca experiencia ante demonios ó no muertos, pero para mi mala suerte en el camino para llegar a la catedral encontré el cadáver de mi padre, con su espada y su escudo el único vestigio que lo caracterizaba era su collar, el cual reconocí inmediatamente por sus escrituras antiguas que nunca supe entender… espero que algún día pueda descifrar que dice.
Nuevamente historias llegaban a nuestros oídos, una líder de las arpías había sido corrompida por la maldad de los nuevos demonios, era capitana del campamento, tengo recuerdos muy distanciados acerca de su nombre… cuervo… algo así era… cuervo, los decididos héroes la tuvieron que matar para que su alma pudiera descansar, fue un horrendo y sangriento escenario que tuvo lugar en el cementerio.
Modificado por Unkufagen#1845 el 6/9/2012 12:56 AM CDT
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Ánimo. Varios estamos esperando la tercera parte :-)
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