Diablo® III

Cronología

Diablo

En Diablo asumías el rol de uno de tres valerosos héroes —la renegada, el hechicero, o el guerrero— y explorabas las catacumbas bajo el poblado de Tristram en busca de una maldad que amenazaba con infestar al mundo entero: Diablo, el Señor del Terror.

Algo raro para muchos títulos prominentes de ese entonces, Diablo fue lanzado para Macintosh y PCs con Windows, lo que hizo posible que más personas pudieran disfrutarlo. Además de enfrentar a los jugadores contra una horda —en apariencia infinita— de demonios, muertos vivientes y criaturas viles qué destazar, Diablo permitía que aquellos interesados en una experiencia de juego más social participaran en la modalidad multijugador a través de Battle.net, nuestro servicio en línea.

Recuerdas:

  • ¿La primera vez que escuchaste al Carnicero decir, “¡Ah, carne fresca!”?
  • ¿Los acordes iniciales del tema de Tristram?
  • ¿Cuando incrustaste la piedra esencial de Diablo en la frente de tu héroe?

Diablo II

Diablo II agregó una estructura de cuatro actos a la serie y, en esta secuela, los héroes viajaron a partes de Santuario mucho más diversas. En Diablo II luchaste contra muchos de los moradores más peligrosos de los Infiernos Ardientes, incluyendo dos de los Males Menores: Mefisto, hermano de Diablo, y, obviamente, el mismísimo Señor del Terror. Incorporar a los distantes ángeles de los Altos Cielos proporcionó un nuevo alcance a la serie de Diablo, así como una perspectiva distinta a la narrativa tradicional del “bien contra el mal”.

Las cinco clases únicas de Diablo II (la amazona, el bárbaro, el nigromante, el paladín y la hechicera) expandieron los arquetipos básicos del juego previo y los árboles de habilidades personalizables diferenciaron perfectamente a las clases. Las nuevas mecánicas —ranuras, gemas, blandir dos armas al unísono, ayudantes y más— completaron el renombrado sentir de progreso constante que tiene la serie, así como la capacidad de desarrollar a tu héroe según tus especificaciones. Asimismo, las actualizaciones a Battle.net hicieron más fácil que nunca crear un grupo, batirte en emocionantes duelos y obtener artefactos valiosos durante tus aventuras en línea.

Recuerdas:

  • ¿Morir ante Duriel en el Acto 2?
  • ¿El nivel secreto de las vacas?
  • ¿Transformar objetos en el Cubo Horádrico?
  • ¿La conversación de “Tyrael” con Marius en el asilo?
  • ¿Ver jugadores con armamento increíble en el chat de Battle.net?

Lord of Destruction

En Diablo II: Lord of Destruction, diste caza a Baal, uno de los Males Supremos y hermano de Diablo, mientras éste aniquilaba a los bárbaros de Arreat en busca de la Piedra Ecuménica; reliquia invaluable ligada al mundo de Santuario. Lord of Destruction agregó también dos nuevas clases a la alineación de Diablo II: el druida, un versátil maestro del cambio de formas, la invocación y la magia elemental; la asesina, una practicante de las disciplinas mentales, muy hábil en el uso de trampas y artes marciales mortíferas.

Se agregó más profundidad a la de por sí prodigiosa lista de objetos de Diablo II con la inclusión de palabras rúnicas, talismanes, joyas y nuevas propiedades de objetos como “etéreo”. Además, los cambios al juego permitieron que los ayudantes subieran de nivel y equiparan objetos, estableciendo el precedente para los seguidores de Diablo III.

Recuerdas:

  • ¿Harrogath, el asentamiento bárbaro?
  • ¿La batalla por la Piedra Ecuménica contra Baal?
  • ¿La primera vez que completaste una palabra rúnica?

Buscamos inspiración en el legado de Diablo y en la apasionada comunidad de jugadores que nos impulsa a hacer de Diablo III la mejor entrega de la serie hasta el momento.
Esperamos que disfruten jugándola tanto como nosotros disfrutamos creándola.

Cargando comentarios…

Ocurrió un error al cargar los comentarios.