StarCraft® II

La verdad sobre el pasado de Tychus Findlay no es algo fácil de obtener. Las historias sobre él son comunes, pero destilar lo verdadero de la ficción es una cuestión muy distinta. Algunas historias describen a Findlay como un sinvergüenza que vendería a su propia madre a los piratas Kimerianos por la suma adecuada, mientras que otras lo pintan como un soldado leal que arriesgó la vida para salvar a sus compañeros marines durante la Guerra de Gremios. Aún el hombre que lo conoce mejor que nadie, Jim Raynor, no está seguro de que todas las historias sean ciertas. Raynor sólo puede atestiguar lo que vio con sus propios ojos cuando él y Findlay se hicieron amigos en el ejército Confederado.

Findlay y Raynor se conocieron en Fort Howe, en Turaxis II, un sangriento punto central de la guerra entre la Confederación terran y la Coalición Kelmoriana. Findlay acababa de terminar su sentencia en una institución correccional militar y tenía un historial de subordinación. Raynor, un humilde y franco granjero recién salido del campo de entrenamiento, ya había recibido una promoción por haberse distinguido en batalla. Diferencias aparte, ambos marines eran igualmente prescindibles ante los ojos de la Confederación y debían depender el uno del otro para sobrevivir.


Conforme avanzó la guerra, Findlay y Raynor se convirtieron en miembros del Batallón 321 de los Rangers Coloniales, un escuadrón de élite que llevaba a cabo misiones de alta prioridad en Turaxis II. Tychus y Jim eran soldados excepcionales y su unidad, apodada los “Demonios Celestiales”, rápidamente se ganó la fama de ser un recurso militar efectivo y temerario. Sin embargo, luego de un periodo exitoso en los Demonios Celestiales, la carrera militar de Findlay y Raynor llegó a un abrupto fin. Ambos marines se ausentaron sin permiso después de una misión fallida en territorio Kelmoriano, la cual resultó en la muerte de soldados Confederados por causa de fuego amistoso. Findlay y Raynor culparon a sus superiores del incidente, pero los dos hombres sabían que era muy probable que se les hiciera responsables de las bajas ocurridas en la operación. Su intuición fue correcta, el ejército Confederado formuló cargos de homicidio no premeditado contra el dúo ausente.


Findlay y Raynor pasaron los años siguientes huyendo de la ley y realizando actividades ilícitas. Juntos asolaron el sector Koprulu, llevando a cabo asaltos con los que amasaron una pequeña fortuna. Findlay, en particular, se convirtió en material de leyenda por su costumbre de adornar los detalles de sus hazañas ante todo aquel que se topara con él. La vida de crimen le iba bien y los créditos que obtenía le permitían disfrutar lo que consideraba como mejor en la vida: alcohol, burdeles y los mejores habanos del sector Koprulu. Sin embargo, los buenos tiempos no duraron. Como réplica del infortunio durante la Guerra de Gremios, las andanzas criminales del par de bandidos terminaron súbitamente. Las autoridades rodearon a Tychus y a Jim durante un arriesgado golpe y Findlay fue aprehendido. Raynor, por su parte, logró escapar durante el posterior caos.


Se rumora que Tychus Findlay se encuentra encerrado en la prisión de Nueva Folsom. Generalmente no se vuelve a saber de los convictos enviados a esta institución de máxima seguridad, pero Findlay es un sobreviviente. Aún cuando todo está en su contra, siempre logra hallar el modo de escapar de situaciones difíciles. Raynor sabe esto mejor que nadie y no le sorprendería si sus caminos se cruzan de nuevo algún día.

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