StarCraft® II

Una historia corta por

Hugh Todd

El puente de la nave Pureza de forma se sacudió.

—¡Los escudos están resistiendo! —gritó el oficial de control de daños, con su voz psiónica proyectada para que todos pudiesen oírlo.

—¡Soliciten cobertura aérea desde el Comando! —ordenó Feranon. La tripulación del puente había recibido instrucciones de hablar en la forma pública de su poder telepático para poder comunicarse tanto con los khalai como con los nerazim. Como comandante de una de las naves protoss más nuevas, Feranon tenía el deber de garantizar que los grupos que acababan de integrarse pudiesen trabajar juntos en armonía a pesar de sus diferencias. En estos tiempos oscuros, los que seguían al Khala y los que lo rechazaban se necesitaban mutuamente para poder sobrevivir.

Feranon también pensaba que la reintegración fortalecería a todos los protoss. Quizás por esta actitud, y por sus excelentes antecedentes como líder, la Jerarquía lo había designado como comandante de la Pureza de forma. Estaba orgulloso de su designación y quería demostrarles a sus superiores que habían tomado la decisión correcta.

Desde la posición elevada de su puesto de comandante podía admirar el puente, el más grande de todos a los que había sido asignado. Los protoss trabajaban en filas de terminales supervisando los mecanismos que permitían que la mantarraya del vacío fuese una de las naves más poderosas creada por su raza. Las terminales estaban distribuidas en círculos concéntricos alrededor de su puesto de mando, lo que le permitía tener una perfecta visión de todo su personal. Cerca de su asiento, el aire estaba lleno de pantallas holográficas semitransparentes que le mostraban resúmenes sobre el estado de las estaciones.

El puente no solo era un ejemplo de eficiencia sino también de belleza, tal como el resto de la nave. Feranon estaba impresionado por la notable capacidad de los protoss que la habían diseñado. Para ser un arma tan letal, la Pureza de forma era realmente refinada. Desde luego, la concepción de esta nave no habría sido posible sin el trabajo conjunto de los khalai y los nerazim. Juntos, habían logrado una combinación perfecta de ciencia y arte. Algo realmente asombroso.

—Cobertura aérea llegando —informó un oficial de comunicaciones. Feranon podía sentir la satisfacción del miembro de la tripulación a través del Khala. Habría sido más simple que todos los tripulantes del puente fuesen khalai, porque de esa manera conocerían de inmediato las sensaciones y los pensamientos de los demás sin necesidad de emitir palabras. No obstante, así como la nave había sido diseñada por los dos grupos, también debía ser tripulada tanto por los khalai como por los nerazim. La Pureza de forma sería más potente con esta fusión.

En una pantalla flotante, Feranon observó a los fénix mientras atravesaban la horda de mutaliscos zerg que había estado acosando a la mantarraya del vacío.

—Excelente. Sigan avanzando hacia nuestro punto de ataque a toda velocidad.

Sin el obstáculo de las fuerzas zerg, la Pureza de forma llegó rápidamente a la ubicación asignada.

—Comandante, objetivo dentro del alcance.

Feranon examinó la pantalla, que mostraba una fila de ultraliscos bajando pesadamente por la árida ladera de una colina. Desde las imágenes que tenía frente a su cara surgían datos con todo tipo de detalles, desde la distribución de los zerg hasta la composición de su piel.

—Activen el rayo prismático. Desplieguen un proyector de campo de flujo —ordenó. Los miembros de la tripulación se apresuraron a acatar la orden. La Pureza de forma vibró con la energía que se transmitía a través de su estructura.

—Disparen sobre los ultraliscos apenas esté lista el arma.

Las vibraciones se intensificaron hasta alcanzar un tono de máxima pureza. El puente brilló bajo la luz azul de los rayos de energía, que formaron un arco hasta el cristal principal. Desde el cristal, ubicado en las fauces de la mantarraya del vacío, el rayo prismático surcó el aire y chocó contra las figuras que se veían debajo.

En la pantalla, Feranon vio cómo un ultralisco se tambaleaba debido al golpe del rayo. Sin embargo, increíblemente, el zerg siguió avanzando ileso.

—Comandante, tienen una coraza demasiado gruesa. El rayo prismático no podrá atravesarla.

Feranon revisó los datos pero no pudo contradecir las conclusiones del técnico.

Giró su silla en dirección al área que se extendía detrás de su puesto de mando. Allí, en la parte trasera del puente, se veía un amplio diván. Unos enormes cables salían del cabezal. Detrás, protegido por unas gruesas paredes transparentes, el núcleo prismático brillaba como una caldera llena de vida y poder. Sobre el diván se recostaba un joven templario oscuro. A su lado, de pie, se alzaba la figura de un anciano protoss. Feranon observó al maestro por un instante.

Theromos era el protoss más viejo que había conocido. Su vestimenta era muy diferente de la de otros nerazim más jóvenes que Feranon había conocido. Incluso el diseño estilizado de los sujetadores que coronaban sus apéndices psiónicos acortados era claramente arcaico. Cuando se enteró de su designación como comandante de la nave, Feranon les había pedido información a otros nerazim acerca de Theromos. Todos le habían hablado del enorme respeto que sentían por quien había sido su mentor y maestro, y muchos incluso señalaban que sus enseñanzas les habían cambiado la vida.

Feranon volvió su atención al joven nerazim. El comandante habló suavemente. —Althai, necesitamos activar otro proyector de campo de flujo.

Antes de que el joven protoss reclinado en el diván pudiese hablar, se oyó la voz telepática del protoss anciano. —Mi pupilo no está preparado. No tiene la suficiente disciplina para manejar un segundo proyector.

Feranon miró al protoss anciano. —Comprendo que los alumnos suelen tener más tiempo para aprender a manipular la potencia de la mantarraya del vacío, pero estamos ante una situación difícil. Ahí abajo hay suficientes ultraliscos para aniquilar a nuestras fuerzas terrestres. Tenemos la orden de eliminarlos, pero no podemos romper su armadura con un solo proyector.

Theromos expresó su frustración con un gruñido. —Un segundo proyector puede darle la potencia que necesita para destruir a los zerg, pero con el riesgo de matar a un miembro de su tripulación

Althai interrumpió el diálogo antes de que Feranon pudiese responder. —Comandante, active el segundo proyector. Intentaré mantenerlo bajo control

Aunque los templarios oscuros no formaban parte del Khala, Feranon pudo percibir inquietud en las palabras del joven nerazim.

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