Razas de World of Warcraft

Elfos de la noche

Alianza

A lo largo de su historia, los ancestrales y solitarios elfos de la noche han jugado un papel importante en el destino de Azeroth. Hace más de diez mil años, sus heroicos actos durante la Guerra de los Ancestros ayudaron a rechazar la primera invasión de la Legión Ardiente. Cuando los remanentes de la Legión en Azeroth se aliaron con los viles Sátiros algunos siglos después, los elfos de la noche enfrentaron la amenaza. La Guerra del Sátiro fue muy costosa para los elfos de la noche, pero al final derrotaron a las fuerzas que buscaban desatar el caos en el mundo.

La aparición de la Legión, no obstante, cambió para siempre la sociedad de los elfos de la noche. Éstos decidieron evitar la práctica de la magia arcana —porque su uso imprudente atrajo a la Legión a Azeroth— y cultivaron una existencia pacífica y naturalista en las laderas del Monte Hyjal bajo el liderazgo de Tyrande Whisperwind. Durante largos años, Tyrande se encargó de gobernar a los elfos de la noche, siempre alerta ante cualquier indicio de nuevas incursiones demoníacas. Gran parte de ese tiempo lo pasó alejada de su amado Malfurion Stormrage, quien, junto con los demás druidas, preservaba el equilibrio de la naturaleza desde el Sueño Esmeralda.

La tranquila existencia de los elfos de la noche fue devastada de nuevo cuando la Legión Ardiente volvió a invadir Azeroth. En el apogeo de ese conflicto conocido como la Tercera Guerra, la Legión y su terrorífica Plaga de no-muertos atacaron las tierras de los elfos de la noche. Después de despertar a Malfurion y a sus druidas, Tyrande reunió a los demás elfos de la noche y lucharon junto con la Horda y la Alianza para derrotar a Archimonde, el señor demoníaco, y a sus esbirros en la cima del Monte Hyjal.

Pese a su victoria, la batalla trajo gran sufrimiento a los elfos de la noche. Nordrassil, su amado Árbol del Mundo, creado y bendecido por tres de los Aspectos de los Dragones —Alexstrasza, Ysera y Nozdormu— para proporcionar inmortalidad a los elfos de la noche, despidió una masiva explosión de energía para acabar con Archimonde. Con el fin de facilitar ésta colosal detonación, los elfos de la noche decidieron sacrificar para siempre su protección contra la vejez, la enfermedad y la debilidad.

Con el tiempo, las heridas de Nordrassil comenzaron a sanar lentamente, sin embargo, un grupo de druidas dirigido por Fandral Corzocelada, deseaba crear otro Árbol del Mundo para restaurar la inmortalidad de su raza. Malfurion les advirtió que desistieran de este acto egoísta pero, cuando éste cayó en coma, su espíritu se perdió en el Sueño y Fandral continuó con sus planes sin oposición alguna. Teldrassil, el Segundo Árbol del Mundo, fue plantado en la costa norte de Kalimdor y eventualmente sobrepasó las nubes.

A diferencia de Nordrassil, este nuevo Árbol del Mundo no fue bendecido por los Aspectos de los Dragones y no restauró la inmortalidad de los elfos de la noche. Más bien, Teldrassil se corrompió a causa de la Pesadilla Esmeralda, un mal oscuro que había echado raíces en el Sueño. Además, se descubrió que la terrible enfermedad de Malfurion fue provocada por esta fuerza sombría. Cuando Malfurion salió al fin de su coma, puso manos a la obra para purificar Teldrassil de su corrupción y dirigió los esfuerzos para contener la siniestra Pesadilla.

Estos trascendentales sucesos levantaron la moral de la sociedad de los elfos de la noche, no obstante, esta valiente raza ahora enfrenta gran cantidad de nuevos desafíos. Los recientes ataques de la Horda les han quitado tierras en Vallefresno, mientras que algunas zonas en la costa oeste de Kalimdor han sido diezmadas por los catastróficos levantamientos que provocó el Cataclismo. Pese a que aún luchan por sobrellevar la pérdida de su inmortalidad, los elfos de la noche deben prepararse a enfrentar cualquier amenaza mientras revientan las costuras de Azeroth.

Zona de inicio:Teldrassil

La pérdida de Nordrassil, el primer Árbol del Mundo, durante la Tercera Guerra, trajo consigo una nueva era en la historia de los elfos de la noche, donde esta venerable raza ya no sería inmune a la vejez, la enfermedad ni la debilidad. Mientras los elfos de la noche luchaban por sobrellevar su destino, Fandral Corzocelada y un grupo de druidas con ideas afines conspiraron para crear un nuevo Árbol del Mundo, para así restaurar la preciada inmortalidad de los elfos de la noche. Gracias a los esfuerzos de estos druidas, Teldrassil fue plantado cerca de la costa norte de Kalimdor y gran parte de la sociedad de los elfos de la noche se estableció en las imponentes ramas del nuevo Árbol del Mundo.

Teldrassil, a diferencia de Nordrassil, no recibió la bendición de los Aspectos de los Dragones y, por lo tanto, el nuevo Árbol del Mundo no cambió el hecho de que los elfos de la noche eran mortales. Peor aún, dicho Árbol y sus habitantes comenzaron a mostrar indicios de un mal antinatural, que más adelante se descubrió que fue causado por la Pesadilla Esmeralda. Para consternación de los elfos de la noche, salió a la luz que Fandral había caído bajo la influencia de la Pesadilla y permitido que la corrupción de Teldrassil echara raíces. Al final, los ardides descarriados de Fandral se vieron frustrados por el poderoso Archidruida Malfurion Stormrage y Teldrassil fue purificado. Para acentuar la victoria sobre la Pesadilla, Alexstrasza e Ysera otorgaron al árbol su bendición para asegurar su vitalidad en años venideros. Sin embargo, pese a que dicha bendición fue grande y noble, no restauró la inmortalidad de los elfos de la noche.

Últimamente, la recuperación de Teldrassil se ha vuelto más lenta y ha habido señales del resurgimiento de la corrupción provocada por la Pesadilla. Preocupados por la tensión política y la vasta destrucción que trajo el Cataclismo, los elfos de la noche deben identificar la causa del mal que aflige a su amado Árbol del Mundo y concentrar de nuevo sus esfuerzos en la terrible situación en la que se encuentra Azeroth.

Ciudad capital:Darnassus

Encima de las masivas ramas de Teldrassil, el segundo Árbol del Mundo, se encuentra la maravillosa ciudad de Darnassus. Los elegantes puentes, hermosas arboledas y caminos cubiertos de hojas que salpican el panorama de la ciudad, son una muestra de la reverencia que tienen los elfos de la noche por la naturaleza. Una de las estructuras más notables de Darnassus es el imponente Templo de la Luna, centro de adoración para la Suma Sacerdotisa Tyrande Whisperwind y las Hermanas de Elune.

Darnassus es hogar de elfos de la noche de todas las vocaciones, además, la ciudad ha abierto recientemente sus puertas a refugiados humanos de Gilneas. Muchos de estos humanos acuciados por el conflicto han contraído una extraña maldición que los transforma en salvajes bestias-lobo conocidas como huargen. Aunque por lo general son solitarios, los elfos de la noche han permitido que estos extranjeros entren a Darnassus porque están conscientes del peligro que representa el estado maldito de la gente de Gilneas. De hecho, los primeros huargen de Azeroth fueron creados hace muchos milenios por un grupo de druidas elfos de la noche. Pese a la llegada de estos nuevos residentes, Darnassus permanece como símbolo de la rica cultura y gloriosa historia de los elfos de la noche.

Montura:Sable de la Noche
Se considera que los sables de la noche se encuentran entre las criaturas más despiadadas de Kalimdor. En tiempos ancestrales, ninguno de los habitantes del continente se encontraba a salvo de los implacables y prestos ataques de estas ágiles bestias. Los elfos de la noche notaron gran potencial en los feroces sables de la noche y domesticaron a los mejores especímenes para que fungieran como monturas de combate. Particularmente, las muy bien entrenadas Centinelas los emplearon con gran efectividad al patrullar las fronteras de las tierras de los elfos de la noche. Hasta hoy, los sables de la noche son parte invaluable de su cultura, como compañeros, cazadores y monturas.
Líder:Suma Sacerdotisa Tyrande Whisperwind y Archidruida Malfurion Stormrage

Desde la Guerra de los Ancestros, la Suma Sacerdotisa Tyrande Whisperwind y su compañero, el Archidruida Malfurion Stormrage, han dirigido a los otrora inmortales altos elfos. Una y otra vez, la sabia guía de Tyrande y Malfurion ha permitido que los elfos de la noche prevalezcan contra la demoníaca Legión Ardiente y otros peligrosos enemigos. Tyrande ha portado el manto del liderazgo ella sola durante gran parte de los últimos diez mil años, ya que Malfurion pasó largos periodos de tiempo atendiendo sus deberes en el Sueño Esmeralda.

Desde la Guerra de los Ancestros, la Suma Sacerdotisa Tyrande Whisperwind y su compañero, el Archidruida Malfurion Stormrage, han dirigido a los otrora inmortales altos elfos. Una y otra vez, la sabia guía de Tyrande y Malfurion ha permitido que los elfos de la noche prevalezcan contra la demoníaca Legión Ardiente y otros peligrosos enemigos. Tyrande ha portado el manto del liderazgo ella sola durante gran parte de los últimos diez mil años, ya que Malfurion pasó largos periodos de tiempo atendiendo sus deberes en el Sueño Esmeralda.

Características raciales
Fusión de las sombras

Deslizarse entre las sombras y aguardar el momento oportuno para atacar es instintivo para los elusivos elfos de la noche.

Espíritu de fuego fatuo

Los elfos de la noche caídos asumen la forma de espíritus de fuego fatuo, quienes navegan por el mundo espiritual mucho más rápido que los espíritus normales.night-elf.traits.trait3.title = Resistencia a la naturaleza

Nature Resistance

Los elfos de la noche tienen resistencia a la magia de la naturaleza, lo que hace más difícil que este tipo de hechizos les hagan daño.

Presura

Los ágiles elfos de la noche tienen la probabilidad de evitar ser alcanzados por ataques cuerpo a cuerpo y a distancia.

Toque de Elune

Los Elfos de la noche permanecen en armonía con los ciclos del sol y la luna, y reciben bonificaciones únicas en el día y en la noche.

Clases disponibles
Clases disponibles para los Elfos de la Noche:
Arte
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Capturas
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