Este demonio insaciable huyó de su jaula y llegó hasta el ala oeste de la prisión, donde devoró a todos los presos que se encontraban recluidos en su interior. La voracidad de Occu'thar hizo que su cuerpo se hinchara demasiado como para poder escapar, por lo que el ala de la prisión se convirtió en su nueva celda de contención.