Hace tiempo, en Draenor, el Templo de Karabor era el centro de adoración de los draenei. Sin embargo, los sacerdotes devotos que ahí oraban murieron hace mucho tiempo, asesinados por orcos que fueron corrompidos por demonios. Después de la masacre, los brujos del Consejo de Sombras tomaron la estructura y la bautizaron con un nombre nuevo: el Templo Oscuro.

Cuando Illidan el Traidor huyó a Draenor (ahora conocido como Terrallende), derrocó al dirigente del Templo, el Señor del Foso Magtheridon y se autoproclamó señor del devastado mundo. Pese a las amargas represalias de sus enemigos, Illidan ha comenzado a afianzar su dominio de Terrallende desde el santuario profanado; donde aguarda a todo aquel que se atreva a desafiarle.