En la desesperación por impedir la caída de su reino, los trols de Zul’Drak han comenzado a sacrificar a sus antiguos dioses. Se considera a las deidades salvajes como una fuente de poder sin explotar, ya que su potente sangre proporciona el medio para repeler a los esbirros del Rey Exánime; que han tomado partes de la nación trol. En fechas recientes, muchos héroes han viajado a la asolada región para atacar a los Drakkari y a sus profetas enloquecidos.

Aún así, la mayor amenaza para la región yace en Gun'drak, la capital del imperio de los trols de hielo. Se rumora que los más sagrados altares ubicados en sus profundidades, se encuentran bañados en el mojo de los dioses asesinados. Gracias a esta energía oscura, el poder de los enloquecidos profetas Drakkari aumenta y otorga a sus seguidores una fuerza inimaginable. Si no se hace algo para detenerlos, los trols de Gun'drak pronto darán rienda suelta a su poderío y sumirán a la región en caos.