Durante muchos años, los campeones de las razas de Azeroth han enfrentado al Rey Exánime sólo para ser asesinados sin misericordia y forzados a servir en su ejército de horrores no muertos. En su lucha por detener al Rey Exánime, Tirion Fordring de la Cruzada Argenta ha combinado sus fuerzas con las de Darion Mograine de los Caballeros de la Espada de Ébano para atacar la Ciudadela Corona de Hielo con un ejército unido conocido como el Veredicto Cinéreo.

Con la atención del Rey Exánime centrada en los ataques del Veredicto Cinéreo, algunos agentes encubiertos han logrado la casi imposible proeza de infiltrarse en la ciudadela y proporcionar información invaluable acerca de las Salas Gélidas y sus alas: la Forja de Almas, el Foso de Saron y las Cámaras de Reflexión. Si los campeones de la justicia buscan derrotar al señor de los muertos, deberán depender de su valor, fortaleza y un periodo de oportunidad cada vez más estrecho para atacar la Ciudadela Corona de Hielo desde el interior de sus murallas.