Después de dejar Azeroth, los titanes confiaron la protección de Ulduar, una enigmática ciudad ubicada en las montañas de las Cumbres Tormentosas, a leales guardianes. Loken fue designado supremo entre sus hermanos, pero con el poder del complejo de los titanes en sus manos, se volvió hacia la oscuridad y sumió la región en el caos.

La razón detrás de la traición de Loken y la suerte de los demás guardianes es un misterio, pero hay rumores de que la caída de la ciudad de los titanes se debió a una terrible maldad. Para aquellos héroes lo suficientemente valientes como para buscar la verdad, ésta se encuentra en los corredores del ancestral complejo. Hasta la fecha, sin embargo, pocos han enfrentado los peligros de Ulduar y vivido para contarlo.