El Sha del miedo ha corrompido a la gran emperatriz de los mántides. Sus órdenes cada vez más erráticas y paranoicas han obligado a los Klaxxi, los protectores de la cultura mántide, a tomar medidas drásticas. Dado que son pocos en número, los Klaxxi han aceptado con resistencia la ayuda de forasteros para acabar con la emperatriz y purgar la influencia negativa del sha sobre su raza.