Los exiliados originales de Draenor consideraban a la muerte como una consecuencia inquietante y desafortunada de la vida. Por esta razón, los leales sacerdotes draenei ocultaban a los muertos en la ciudad de tumbas subterráneas conocida como Auchindoun; una maravilla laberíntica ubicada en el corazón del Bosque de Terokkar.

Se rumora que hace mucho tiempo un culto oscuro invadió Auchindoun y que sus miembros liberaron a un ser maligno de gran poder en sus profundidades. Esto provocó que la decrépita ciudad volara en pedazos. Todo aventurero que tenga el valor de entrar a las ruinas abandonadas —y repletas de huesos— de Auchindoun hará bien en recordar las advertencias de los Auchenai, los guardianes originales de la ciudad: todo aquel que no respete a los muertos…

…puede terminar enterrado junto con ellos.