Los mogu, orgullosos de su supremacía, guardaban largos registros de sus hazañas en un gran complejo de cámaras. La construcción de estas enormes cámaras es anterior a cualquier registro pandaren, por lo que sus orígenes son un misterio. Se rumorea que un ejército está encerrado en su interior; es por eso que las cámaras fueron el primer objetivo de la rebelión pandaren. Están selladas desde que se derrocó al imperio mogu.