Templo Sumergido

Hace más de mil años, el poderoso imperio Gurubashi fue devastado por una brutal guerra civil que inició cuando los Atal’ai, un influyente grupo de sacerdotes trol, intentaron resucitar a Hakkar el Desollador de Almas; un ancestral dios de la sangre. Aunque los sacerdotes fueron derrotados y exiliados, el gran imperio trol se colapsó sobre sí mismo. Los sacerdotes huyeron hacia el norte, al Pantano de las Penas. Ahí erigieron un gran templo en honor de Hakkar, donde podrían prepararse para su llegada al mundo físico.

Ysera, el gran Aspecto Dragón, se enteró de los planes de los Atal’ai y destruyó el templo que se encontraba bajo las marismas. Hasta el día de hoy, las ruinas sumergidas del templo se encuentran custodiadas por dragones verdes, quienes impiden que cualquiera entre o salga. Sin embargo, se rumora que algunos de los fanáticos Atal’ai pudieron haber sobrevivido la furia de Ysera y han regresado al oscuro servicio de Hakkar.