En el corazón de la Península del Fuego Infernal, en el devastado mundo de Terrallende, se encuentra la Ciudadela del Fuego Infernal. Un bastión casi impenetrable que sirvió como base de operaciones de la Horda durante la Primera y Segunda Guerras.

Se creía que esta enorme fortaleza llevaba muchos años abandonada, pero ahora se encuentra habitada por bandas merodeadoras de orcos viles de piel roja. La presencia de esta nueva y salvaje raza es un misterio, sin embargo, lo más desconcertante es que las filas de estos orcos viles parecen ir en aumento…