Cuando Pandaria se separó de Kalimdor hace miles de años, una misteriosa bruma la mantuvo oculta y evitó que los forasteros la descubrieran. La niebla también diluyó el recuerdo de un mal ancestral: el Solio del Trueno de Lei Shen. Durante su reinado, esta fortaleza fue el trono de poder del Rey del Trueno. Incluso después de su muerte, hubo energía corrupta que no terminó de disiparse y, ahora, el resucitado Rey del Trueno y los trols Zandalari pretenden obtener esa energía para restablecer su reinado.