Cuevas de los Lamentos

En años previos, Naralex, un druida elfo de la noche, descubrió una red de cavernas subterráneas en el corazón del los Baldíos. Este sitio, repleto de fisuras de vapor, recibió el apodo de las ‘Cuevas de los Lamentos’ debido a los gemidos largos y ululantes que ahí se producían. Naralex creía que podría utilizar los manantiales subterráneos de las cavernas para restaurar la exuberancia y fertilidad de los Baldíos. No obstante, una vez que ingresó al Sueño, la visión del druida se convirtió en pesadilla.

Las Cavernas de los Lamentos pronto empezaron a cambiar. Las aguas se envilecieron y sus alguna vez dóciles criaturas se transformaron en depredadores feroces y mortíferos. Se rumora que Naralex todavía reside en alguna parte en el corazón del laberinto, perdido en la periferia del Sueño Esmeralda. Aún sus otrora acólitos han sido corrompidos por la pesadilla de su maestro y se han convertido en los malignos Druidas del Colmillo.