Zul'Gurub era la capital de los trols de la jungla Gurubashi, una tribu que controlaba antaño las vastas junglas del sur. Aquí fue donde Jin'do el Aojador invocó a Ioa Hakkar el Cazador de Almas a Azeroth. Últimamente, estos esfuerzos se han retomado con ocasión de la alianza entre los trols Gurubashi y los Zandalar, que pretenden establecer un imperio trol unificado.

Es posible apreciar la influencia de esa salvaje civilización en las plataformas elevadas de Zul’Gurub, asi como en sus arcos cubiertos de enredaderas. Sin embargo, la parte más importante de la historia de la ciudad es reciente. Fue en Zul’Gurub que Jin’do el Aojador esclavizó a varios altos sacerdotes de los Gurubashi para que le ayudaran a invocar a Azeroth a su terrible dios, Hakkar el Cazador de Almas.

La presencia del Cazador de Almas constituia una terrible amenaza para el mundo, pero, antes de que Hakkar y sus sacerdotes pudieran dominar el continente, fueron detenidos por héroes dedicados que provenían de todos los rincones de Azeroth. Jin’do fue abatido en el conflicto, pero su agitado espíritu ardía con la vergüenza de su fracaso y deambuló por el mundo espiritual trazando planes; buscando el modo de regresar…

Jin’do se abrió paso de vuelta a Azeroth para convocar a aliados nuevos y de antaño: los adoradores de Hakkar, Zanzil el exiliado, e incluso los otrora enemigos de Hakkar entre la tribu Zandalar. Juntos reconstruirán Zul’Gurub; no para la gloria de su dios derrotado, sino para tomar su terrible poder como propio y ver como la raza trol surge triunfante sobre un mundo devastado.