Memoria de un druida

La taberna del fin del mundo
Sobre el Autor (osea yo) y el relato.

Cuando inicie en el mundo del wow lo primero que me llamo al atencio fue el Rol. Queria rolear mis personajes ser un shaman, un druida y un paladin eran mis pasiones. Como mi ingles hace 6 años no era tan bueno pues decidi iniciar en los Reinos Europeos donde aprendi a rolear. Despues de un año de estar ahi me entere de la posibilidad de la apertura de los reinos en LA asi que vendi mi cuenta (mucho a mi pesar) y cree mis personajes en US donde emepece a levelear mis personajes.

Entonces decidi profundizar en su historia, tenia una historia para cada uno pero no pasaba de la cuartilla, tomando fragmentos de quests y personajes del mundo de WoW (NPCs mas que personajes importantes) asi que tenia en el tintero esta historia de hace 5 años aproximadamente. Esta historia la perdi hace mucho tiempo debido a un pesimo trabajo de formateo, pero por asares de la suerte la reencontre asi que he decidido publicarla.

Como muchos saben para hacer una historia tienes que tener varios documentos primero una idea general, despues un borrado, luego un libro de personajes, luego un timer o cronologia, despues los elementos de cambio o tramas de sucesion y para finalizar una historia que quieras contar. Pues varios de estos documentos los perdi junto con la historia principal pero recuperando la historia principal mas dos documentos que tenia y no habia perdido pues pude reestructurar la historia inicial.

Me he tomado el tiempo de leerla y le he encontrado algunos errores tanto cronologicos como de lore, tambien me he dado cuenta que no se apega mucho a las reglas de rol en general. Pero en vista de que me emociona mucho haberla encontrado he decidido publicarla tal cual esta, sin modificarla, bueno algunos puntos de redaccion que me parecieron obvios. Pueden tomar la historia como sucesos en un mundo alterno o paralelo del wow actual que se vive.

Tambien la historia no esta completa, mi idea original terminaba en la Burning Crusade (tengo el borrador de 30 paginas), la obra esta escrita hasta el nivel 40 (mi llegada al bastion plumaluna) realmente deseo terminarla pero las quests cambiaron en Cataclysm, asi que me parece una tarea muy grande intentar completarla por lo que pido su ayuda. Si conocen una pagina, aparte de WoW head, que guarde las quests antiguas pre cataclysm les estaria muy agradecido.

El nombre de la historia lo cambie el titulo original era "Los Pasos de mi viaje", pero en vista de que se perdio pero lo encontre decidi cambiarle a "Memorias de un druida" por la cantidad de recuerdos que tengo que evocar para terminarla y la cantidad de recuerdos que he formado con este personaje a lo largo del tiempo.

Los primero capitulos estan narrados hacia el pasado (sucesos pre WC3, WC3) posteriormente cambio la narrativa hacia el presente como si fuera un diario de lo que esta aconteciendo a mi alrededor.

Tambien los capitulos estaban muy cortos asi que por el momento mientras lo vuelvo a a anlizar no tendra capitulos la narrativa parecera una historia completa. Aunque siento que se notara los giros o saltos que tenia.

No pienso apartar posts para parecer que el relato es uno solo pienso ir pegando pedasos diario para darle vida a la historia asi que la historia se va a mezclar con sus comentarios

Asi que cerrando el parentesis espero que la disfruten.
Memorias de un druida
Aún recuerdo mi niñez, soy un elfo de la noche relativamente joven y más si me comparo con el promedio de mi raza, encontrar elfos de la noche de mi edad es extremadamente raro. Yo nací en una época donde la reproducción de nuestra raza no era necesaria en la mayoría de los casos, tener un hijo era más un capricho que una necesidad y este fue mi caso. Si juntaba a todos los niños en todas las villas y aldeas de los elfos de la noche lo podría contar con la palma de mi mano. Bajo este tipo de sociedad mi niñez no fue dura pero si ríspida.

Mi padre un cazador(por llamarlo en un lenguaje que entienda la mayoría por que se asemeja más a un vigílate o guardián) de nombre Melian camina campos, era huérfano, ya que sus padres murieron en la guerra del mar de dunas, guardando resentimiento con el vuelo de bronce que no comprendí hasta ya principios de mi adultez. Como cazador tenía facultades innatas para dicha profesión, sabia con la simple vista, si el animal era joven o viejo, o si estaba enfermo o moribundo, si estaba preñada o si el ave pondría huevos para mí era el mejor (aunque mi amiga Erin pensara lo contrario). La mayor parte del tiempo se la pasaba siguiendo animales, reportaba a los druidas focos de infestación (que en esa época eran casi una leyenda), o enfermedades en los animales. Cazaba solo en el caso de que el animal no tuviera remedio de sobrevivir por una pata rota o una mandíbula resquebrajada o por su avanzada edad. Cada semana llegaba con un animal distinto pero para darle caza a veces lo observaba por meses… el tiempo no era preocupación en ese entonces.

Mi madre una peletera y desolladora de nombre Areviel viajera nocturna, provenía de una familia muy prodigiosa de dichas profesiones, mi bis-abuelo materno siempre presumía ante todos de haberle hecho su primer juego de botas al mismísimo Malfurion Tempestira cuando fue entrenado por Cenarius, yo nunca me cansaba de escuchar esa historia (y a pesar de que tengo cerca de 115 años nunca me canse de oírla), aunque creo que mis demás familiares ya no la encuentran tan entretenida después de escucharla por tantos miles de años. Mi abuelo materno tiene una red de comercio de peletería para garantizar la mejor calidad en equipamiento para los jóvenes druidas que reciben entrenamiento. Mi padre dice que, aunque mi abuelo no lo reconozca, el siente que se volvió mas refunfuñón desde que se caso con mi madre Areviel. Si a esto le agregamos que mi abuela tenia la esperanza que se hiciera cargo del negocio familiar, que tiene cientos de años manejando junto a mi abuelo, pues digamos que la relación con mi padre no era la mas optima.

Durante décadas la rutina en mi casa era la misma mi padre llegaba con animales cazados, mi madre los despellejaba, vendía la carne y las pieles o las cambiaba por granos y frutos. Yo por mi parte me la pasaba jugando con los animales y haciendo travesuras a los fuegos fatuos ; que he de decir que no fue mi mejor idea de pequeño me lleve una reprimenda terrible que aun me pone la piel de gallina y peor cuando me entere que eran los espíritus de nuestros ancestros.

De vez en vez ayudaba a mi madre o a mi padre en sus actividades me enseñaban lo que sabían y lo que debía hacer y como debía hacerlo. Mi madre me decía: Algún día mi pequeño Felgus encontraras algo que realmente te apasione y cuando lo encuentres te apoyare con todo el calor de mi corazón, sinceramente no encontraba sentido a estas palabras, yo solo quería seguir en mi casa con mi madre y mi padre. Aunque he de confesarles que me gustaba más acompañar a mi padre a rastrear animales; y no porque me gustara la tarea (tener un reporte de todo lo que hacen, que comen, donde beben y donde duermen definitivamente no era lo mío) si no por que de vez en cuando nos encontrábamos con Trelian mano veloz un cazador de costa oscura y su hija dos años menor que yo llamada Erin. Eran los mejores momento para mi, tener alguien de una edad parecida, con la misma percepción del mundo, las mismas preocupaciones y el mismo grado de enseñanza era lo mejor. Podíamos discutir y aprender el uno del otro y ¡ jugar!, bueno no quiere decir que nunca jugara, siempre jugaba con mi madre cuando terminaba sus tareas o con mi padre justo después de la hora de la comida cuando salíamos de caza, pero tener alguien con quien hacer travesuras era lo máximo para mí . Cuando se encontraban nuestros padres ya sabían que se había acabado la lección del dia y siempre nos dejaban jugar cerca del refugio de orende, a veces nos dejaban jugar toda la noche, eso dependía mucho de las panteras porque cuando estaban en celo no nos dejaban sueltos ni una hora.
Cada cierto tiempo (una o dos veces al año) venia Erin a visitarme y traerme dibujos de animales e historias de lo que hacia. Ahora que lo pienso detenidamente creo que mi padre esperaba que me casara con Erin pero yo la veía más como mi hermana que como una pareja sentimental.

Asi pasaron mis años de juventud iniciando con travesuras y continuando con los estudios. En los cinco años que pase en Astranar leí libros, me encantaba estudiar me volvían locos los libros, quería conocer toda nuestra historia, cuando termine todos los libros de Astranar le pedí a mi padre que me llevara; cuando terminara mi castigo, a Auberdine para seguir leyendo. Mi padre de muy mala gana me llevo allá y proseguí estudiando. Cuando termine aquellos libros mis padres hablaron conmigo me preguntaron si deseaba ser historiador o escriba. La verdad me gusta leer los libros, pero ponerme a escribir uno de más de mil páginas (que es el mas pequeño de ellos) me ponía los pelos de punta(que ironía y ahora mismo estoy escribiendo uno). Con lo que mis padres concluyeron que la constancia no era lo mio.

He de mencionar que los kaldorei es una sociedad que no soporta a los zánganos y mucho menos a la gente que no hace su trabajo con cierto grado de pasión y calidad, yo trataba de esforzarme en encontrar algo que me gustara ya que cuando cumpliera los 100 años seria reconocido como un adulto y como tal se me daría un apellido, pensado previamente por mis padres, escrito desde el dia de mi nacimiento, pero que me seria revelado hasta ese dia. No quería que me dijeran Felgus el tallador flourescente o Felgus el instigador de fatuos aunque ser llamado Felgus el devorador de libros tampoco me resultaba atractivo… el apellido es algo que te ganas con honor y mis travesuras anteriores ya me habían dado algo de fama.

Este tema rondo mi mente hasta que cumpli los 92 años. En ese momento mi padre regreso dos días antes de la caza lo vi correr como si estuviera siguiendo un Ciervo contaminado por alguna extraña enfermedad, al tratar de saludarlo me ignoro y se dirigio a la base de los centinelas a entregar un mensaje, el centinela de mas alto rango tomo un hipogrifo y salio volando. Yo me acerque a mi padre.

- Ishnu-dal-dieb An'da ¿que pasa?
- Ishnu-dal-dieb hijo, He visto extraños seres de piel verde, adentrándose en el bosque.
-
En todos los libros que había leído no recordaba alguna criatura que se asemejara a tal descripción por lo que mi curiosidad creció. Le pedí a mi padre que me llevara a ver tales criaturas, pero el se negaba, abduciendo a que venían armados y sus intenciones no parecían ser buenas.

En ese momento no entendía la magnitud de lo que me decía. Lo único que pensaba es que deseaba ver tales criaturas. Pensaba, que si me movía con cautela y el bosque me protegía en las sombras, podría pasar desapercibido sin ningún problema. Cuando estaba planeando mi fuga sucedió llego un ejército de centinelas, era la primera vez que veía tantas centinelas del ala de plata reunidas iban al refugio brisa de plata para esperar a una comitiva en sierra espolón y unirse a las fuerzas de Cenarius y expulsar a los forasteros del bosque.

Aquí me gustaría hacer un poco de hincapié en la forma en que nos regíamos. En la sociedad de los kaldorei existen tres grupos de poder.

El primero es el circulo de cenarion que realmente no eran consideradas una sociedad de poder, ya que los druidas mas experimentados entraban en el sueño esmeralda dejando solo a los aprendices y uno que otro maestro la tarea de la enseñanza druídica, pero cuando despertaban tomaban su posición como regentes, tenían sirvientes o siervos que velaban por sus casas y los templos druídicos, estos mismo eran considerados de la sociedad druídica pero no tenían mas poder político que un simple elfo, la relación de género en ese entonces era 90% hombre-10 % mujeres su líder Malfurion Tempestira.

La segunda la sociedad eran las Hermanas de Elune o sacerdotisas de Elune (aún sigo tratando de descifrar por que en el idioma Humano usan la palabra que traducida al darnasiano es hermana y los enanos usan la que significa sacerdotisa) que eran en su totalidad mujeres, los pocos hombres que habían eran relegados a realizar actividades de limpieza o servilismo para con sus hermanas su relación de genero era 95% mujeres-5% hombres, su líder Tyrande Susurravientos.
Por último los centinelas esta era una sociedad que incluia solo lo mejor de nuestras fuerzas de batallas se separaban en tres divisiones los guerreros, las arqueras y las cazadoras (aquí tengo un conflicto de traducción de mi lengua a su lengua porque a pesar de que mi padre era cazador no pertenecía a este grupo de poder, esto porque en mi idioma se escribe igual pero la ultima runa lleva la línea de apoyo mas gruesa para referirnos a la centinela y mas delgada para referirnos al cazador de pueblo) su líder Shandris Plumalunar. En un inicio rara vez se separaba de Tyrande ya que la consideraba su madre y ella a su vez la veía como su hija. En un principio cuando se fundo, todo mundo pensó que Jarod Cantosombrio seria el lider de los nuevos centinelas. Pero extrañamente desapareció ante la incredulidad de todos, lo que estigmatizo a los hombres kaldorei a ser propensos a abandonar el deber. Sin un líder quien los guiara Tyrande decidio tomar las riendas de la organización y la dividio en regimientos independientes todos con un General, 3 comandantes (uno por cada división), 5 tenientes por cada comandante y 7 lideres de tropa. Para que alguien pudiera ser considerado general debía de dominar las artes de las tres divisiones con notas sobresalientas y para ser comandante debias al menos dominar dos divisiones de manera sobresaliente o una divicion como sobresaliente y dos en rango de muy apto, ellos eran lo mejor de lo mejor entre todos nosotros. Su relación de genero eran 70% mujeres y 30% hombres.

Continuando con mi relato, cuando llegaron reclutaron a todos los cazadores (incluido mi padre) para fungir como respaldo a las centinelas. Yo a pesar de no ser malo con el arco; he de decir que entre los kaldorei mi nivel es deplorable, fallar 2 de 100 tiros en el centro la diana es inaceptable para un cazador de mi raza; por lo que fui relegado. Pero mi curiosidad era tan grande que convencí a mi madre de que me dejara ir con los centinelas ya que la amiga de mi madre Jayla vivía en el refugio brisa estelar y llevábamos meses sin comunicarnos con ella y era nuestro contacto para vender pieles en esa parte del bosque. Mi madre motivada por la seguridad de ver los centinelas y sabiendo que Cenarius estaba en la vanguardia accedió.

Salimos al día siguiente al refugio brisa estelar, yo bastante entusiasmado, desentonaba con los demás elfos que se movían con expresiones duras y movimientos precisos. Al llegar al refugio llego un mensaje del frente. Cenarius había actuado ya, mandado a los extranjeros a las orillas del bosque por lo que la presencia de las centinelas no era requerida de manera inmediata. En ese momento nunca pensé que la decisión de la general del contingente iba a cambiar la historia de nuestra raza, decidió aguardar un día a que llegara el contingente de sierra espolón asi fortificar sus provisiones.

Al enterarme de la noticia torcí la boca, pero me resigne rápidamente, si algo enseñaban los kaldorei es que la paciencia es la mejor amiga, así que me acerque a mi padre para decirle que fuéramos con Jayla algo que le pareció buena idea; pero fue detenido por una Cazadora del ejército, tenía que quedarse para recibir instrucciones sobre la batalla. Me fui con las pieles de mi madre a buscar a Jayla era raro que la visitara en su casa, de hecho en mis 92 años de vida solo habíamos ido dos veces ya que ella era la que nos visitaba a nosotros, además era la primera vez que iba yo solo a verla. En ese entonces las costumbres dictaban que un Elfo varon en época joven (antes de los 100 años) tenía prohibido asistir a la casa de una elfa de la noche que tuviera más de 100 años estando los dos solos y viceversa, por lo que fui directo a su local de pieles rezando que se encontrara en ese lugar.

Al llegar vi que el lugar estaba vacío. Menuda suerte tengo me dije. Siento nostalgia por aquellos tiempos en donde no conocía la palabra robar la cual no estaba contemplada dentro de mi sociedad ya que tarde o temprano se terminaba pagando lo adquirido o compensando la falta, por lo que encontrar tiendas abiertas sin quien las atendiera era muy común. Puse las pieles en el piso y me senté a esperar.
Justo cuando me estaba quedando dormido entro Jayla a la tienda. Jayla era una elfa muy bella su cabello verde siempre me había gustado ya que tornaba en un color jade cuando lo tocaban los rayos de la luna, a pesar de tener cerca de los 850 años de edad se le veía muy alegre y jovial continuamente jugaba conmigo cuando era mas pequeño y siempre me llevaba pescado del lago Mistral para que los cocinara mi madre, así que yo la veía como una Tia. Cuando entro me pare de un salto ya que la puerta se abrió bruscamente y ahí estaba Jayla parecía que estaba haciendo malabares, llevaba tantas armaduras de cuero y malla que no podía con ellas. Me acerque rápidamente y le dije- Te ayudo- un saludo bastante informal para mi raza ya que se acostumbra saludar de una forma mas cortez, pero mi juventud y mi falta de disciplina me marcaban. Ante tal saludo Jayla se enojo tomo dirección hacia el mostrador y sin siquiera verme dijo

- No gracias, por tus modales pareces más un Brutusk que un…- no termino la frase porque había dejado las armaduras y estaba girando hacia donde yo estaba
- Ande'thoras-ethil – le dije

Jayla en vez de regresarme el saludo se echo a carcajear, algo de bastante descortesía para nuestra raza pero tomando en cuenta que había faltado yo primero a las reglas de etiqueta no me quedo mas remedio que aguantarme.

- Jajajaja ah ah ah…. Perdón, Ishnu-dal-dieb Felgus. Me alegro de verte y disculpa por no reconocer tu voz pero desde que llego la avanzada del ala de plata me la he pasado con mucho trabajo. Dime que te trae por aquí con ese tono tan familiar.
- Una disculpa Jayla pero al considerarte de mi propia familia no pensé en las reglas de etiqueta.
- Eso no está bien pequeño Felgus, a pesar de que seamos tan cercanos al no ser formalmente de tu familia debes usar las reglas de etiqueta.
- Ok esta bien. Mira te he traído las pieles de esta ocasión. Y por lo que veo en ese mostrador te hará falta materia prima adicional.
- Sin duda alguna Felgus, pero mas que materia prima necesito manos mi pequeño thero'shan.

Ahí estaba la Shayla irreverente que conocía, a pesar de que se comportaba con todo el rigor de la etiqueta frente a los demás, siempre con mi madre o conmigo se comportaba de manera diferente usando honoríficos que no nos correspondían algo de mal gusto para la mayoría; pero que para nosotros nos parecía una manera de mostrar que somos importantes para ella.

- No creas que adulándome vas a conseguir que trabaje sin ninguna remuneración.
- Que mal, y yo que pensaba que nuestros lazos no familiares escritos que según tu permiten el salto de la etiqueta eran importantes

Demonios, me la había vuelto hacer, si me acusaba con el Elder del pueblo de faltar a la etiqueta recibiría un castigo para resarcir el daño el cual podría ser desde orar a Elune por el perdón o trabajar para ella por cerca de 1 mes.

- Yo pensaba que los amigos no se cuestionaban las faltas. Simplemente las pasaban por alto debido a la comprensión mutua de los lazos que se tenían.
- ¡!!Oh!!! Muy bien jugado thero'shan, aludiendo a mi lado de amistad con tu madre para hacerte pasar tu falta por alto. He visto a tu padre en el campo del Ala de plata recibiendo instrucciones y alzando el campamento, por lo que deduzco que el se quedara allí. Asi que supongo que tienes necesidad de refugio esta noche o acaso crees que yo tu “tia”, iba a creerme el cuento de que solo venias a entregar las pieles.

Nuevamente me había colocado un buen golpe preciso. Ella y mi madre siempre sabían que iba hacer incluso antes de hacerlo, me tenían muy bien estudiado. No podía quedarme con ella debido a las costumbres y tampoco podía quedarme con mi padre porque seria expulsado del campamento.
- Suponiendo que lo que me dices es cierto. Que te hace pensar que no puedo pagar una cama en la posada del pueblo para pasar la noche.
- Sencillo, que has estado sentado aquí esperando mi llegada. Lo que quiere decir que esperas que te pague las pieles que traes y usar el dinero para pagarte una cama o me equivoco
- Eso es cierto, hasta cierto punto
- Entonces tu plan se vendría abajo si te dijera que no tengo dinero para pagarte las pieles, por que el ala de plata aun no me ha pagado las reparaciones hasta que termine todo el trabajo
- Entonces pretendes que trabaje para ti, para que me puedas pagar las píeles que traigo, eso es muy bajo para ti Jayla.
- Claro que no mi pequeño thero'shan, te propongo que me ayudes con las reparaciones usando tus pieles y mi material que ya tengo, a cambio te dejare quedarte la noche en el taller, ya sabes que tengo una cama en la bodega para cuando estoy realizando trabajos que requieren mucho tiempo y no puedo ir a mi casa, tambien te dare la comida y la cena del dia de hoy y el desayuno de mañana, y cuando me paguen te pagare las pieles. Que dices
- Que asi sea Shan’do Jayla.

Despues de haber pactado las condiciones me dispuse a trabajar con ella. Siempre ha sido buena maestra incluso yo aprendi dos que tres cosas de ella, pero nunca había visto como reparaba las cotas de malla, asi que, mientras ella se encargaba de las armaduras de malla yo me encargaba de las vestimentas de cuero.

Asi transcurrio toda la tarde y parte de la noche al terminar mi querida tia me dejo en el taller para que pudiera descanzar.

Al dia siguiente sucedió, para mi el día mas oscuro en milenios, pero el primero de muchos. Primero llego un mensaje de sierra espolón, las centinelas no iban acudir al llamado de Cenarius por que habían encontrado extraños pieles rosas subiendo a la cima de la montaña por lo que tenían que resguardar la frontera con el bosque. El general maldijo por dentro y decidio reanudar la marcha y en ese momento sucedió, el bosque aullo de dolor, los ríos se entristecieron y las hojas lloraron yo a mi tierna edad quede petrificado ante tantos sentimientos de tristeza provenientes del bosque… no alcanzaba a entender que pasaba, 30 minutos después llego un hipogrifo con la peor noticia que nos pudimos imaginar, Cenarius el semidios, líder de los druidas, guía de nuestro pueblo había fallecido en combate. Las rodillas me temblaron, la desesperación inundo mis brazos y manos no podía creer que existiría tal enemigo… el único registro de un rival que pudiera hacer frente a Cenarius pertenecía a la Legion Ardiente o quizás a los dioses antiguos. Pensar que estábamos ante un destacamento de la Legion Ardiente o unos seres creados por los dioses antiguos me revolvió la pansa, mi mundo dio vueltas; debido al flujo de emociones; puse una rodilla en el piso, cuando me recupere alce la cara y vi a mas de la mitad del destacamento estaba en una posición parecida a la mía o con las dos rodillas en el piso o de pie pero con las manos en el rostro.

La oleada de sentimientos paso a ser sustituida lentamente por algo que yo no conocía un sentimiento nuevo para mí, en ese momento pensé que era justicia, pero ya recordando ese instante me percato que era venganza.

El general ordeno inmediatamente llamar a Tyrande e informarle de la situación mientras nosotros iríamos al campo de batalla para evitar que esos pieles verdes o ahora pieles rojas se internaran más en el bosque. Yo por mi parte me ofrecí como cargador y peletero para poder conocer con mis propios ojos a los asesinos de Cenarius e impartir justicia. Por asares del destino mi petición fue denegada inmediatamente y me solicitaron que fuera al campamento Furbolg a informar de la situación y regresará a refugio brisa estelar. Acate mis órdenes y así es como vi con mucha impotencia como iba el ejército hacia el Cerro Lumbrevil.

Al llegar los Furbolgs estaban en una confusión terrible apenas y me pude comunicar con ellos para decirles que Cenarius había fallecido y que nos disponíamos a ir a la batalla. Que esperaba que se unieran a nosotros a la brevedad posible. No recibí respuesta, sus miradas estaban vacias tenían algo que no alcanzaba a apreciar muy bien, así que desistí de adentrarme más en su campamento y regrese al refugio brisa estelar. No lo supe hasta tiempo después pero ahí cometí mi primer error de gravedad como elfo de la noche.
Regrese al refugio de brisa estelar y me dirigí a donde se encontraba el Elder le comente lo que había sucedido y la situación que prevalecía en los Furbolgs a lo que el excuso que seguramente se trataba de la muerte de Cenarius. Terminado mi reporte llego un mensaje del norte de vallefresno Tyrande susurravientos nuestra sacerdotisa suprema había escapado de un asecho de seres sin vida pero que se movían, con piel putrefacta y con sus huesos visibles y de abominaciones de más de 4 metros de altura con varios brazos y las tripas de fuera. Era inconcebible para mi tales criaturas eran irreales para el mundo donde estaba viviendo y entonces se mencionó el nombre que tanto temía Tichondrius era el dirigente de esos seres.

Esto no era posible… Trichondrius uno de los generales de Archimonde, la legión ardiente nos estaba invadiendo con seres de piel verde que cambiaban a roja y podían rivalizar con cenarius y muertos vivientes que podían acorralar a nuestra suma sacerdotisa. Yo no sabía que hacer lo único que quería era salir corriendo de ahí e ir con mi madre para resguardarla lo más lejos posible y regresar al frente de batalla para evitar la destrucción de nuestra raza.

Entonces, antes de terminar el día un fuerte eco retumbo en todo el bosque, provenía del monte hyjal. Al Elder se le ilumino la cara

- El cuerno, esta sonando el cuerno- dijo

El ocaso se ilumino de centellas, el bosque tomo fuerza; como si estuviera inhalando; los fuegos fatuos despertaron y comenzaron a introducirse en la tierra empezaron a surgir arboles de mas de 8 metros de alto con rostro y brazos. Se desenraizaron y empezaron a caminar hacia el monte hijal.

No comprendía que era lo del cuerno mi mente estaba en blanco. Antes ya había visto como los fuegos fatuos nos daban edificaciones (cuando lo presencie por primera vez los deje de molestar), pero nunca a la velocidad en la que lo hicieron les tomo minutos construirse y salir caminando. Yo me acerque con Jayla
- Que pasa – ella me volteo a ver con una sonrisa en su rostro
- El cuerno de Cenarius ha sonado, Malfurion Tempestira ha despertado y con ello el regreso de los druidas de antaño.

Seguía anonadado iba a ver a los druidas de antaño que habían permanecido durmiendo por cientos de años. Los guerreros mas fuertes de nuestra raza, los que ayudaron a expulsar a la legion ardiente en el pozo de la eternidad hace milenios. Mi esperanza se renovo, no me importaba nada tenía que ir al frente de la batalla quería pelear por vivir y sobrevivir. En tres días había vivido todas las emociones que me habían costado 90 años entender. El Elder ordeno evacuar el Refugio todos nos resguardaríamos en Astranar al ser la posición más segura de Vallefresno. Mando informantes a Sierra del espolón para que el ala de plata se replegara hasta la entrada de vallefresno y fortificara Astranar en caso de que surgiera algún enfrentamiento.

Por mi parte por ser hijo de un cazador fui empleado como mensajero por tierra y fui enviado a alcanzar al ejército que había partido hacia el cerro de Lumbrevil para que le informara todo lo que había pasado hasta ahora. Salí corriendo con la esperanza de encontrar al ejercito donde iba mi padre.

Ya era de noche, corrí por mucho tiempo no pensaba en nada mas que alcanzar a mi padre y la tropas del ala de plata. Al llegar al Lago Cielo estrellado donde se encontraba un destacamento improvisado del ala de plata pregunte por el general, se me informo que estaba mas adelante pero que no me recomendaba dirigirme en esa dirección porque lo mas probable es que me encontrara con la batalla. Les conté lo que presencie en el refugio brisa estelar, a lo que ellos me dijeron que vieron algo parecido solo que los fuego fatuos que salieron del lago en vez de enterrarse y formar las estructuras subieron por el rio en dirección hacia Canción del bosque que esta en las faldas del monte hyjal. Mencione que mi mensaje era de suma importancia y tenía que ver al general por lo que me dejaron seguir avanzando.

Cuando cruce la primer trinchera lo vi… De las faldas del cerro de lumbrevil salían nubes de consistencia extraña y una luz verde que iluminaba la cara NorOeste del cerro los arboles mas cercanos al cerro tenían un color gris como si estuvieran muertos no alcanzaba a entender que pasaba. Bueno con lo que había acontecido recientemente pensé que todo era posible.

Divise el campamento principal por lo que tome más carrera para acercarme. Al estar a 500 metros una voz me detuvo
- Bandu Thoribas. ¿Quien eres? y ¿Qué quieres?
- Ishnu-dal-dieb.-me detuve inmediatamente ante la advertencia de batalla- Soy un mensajero del refugio brisa estelar vengo a ver al general de este destacamento.
- ¿Felgus?
- ¿An'da? Por elune eres tu. Menudo susto que me has dado, nunca había escuchado esa voz tuya...
- Es la voz que se te enseña para pelear, ya tendras la tuya cuando seas mayor de edad. Pero ¿que haces aquí?, no me digas que te haz colado para venir a ver a esos seres.
- Para nada An'da. Aunque aun tengo curiosidad, creo que ya es minima ante los sucesos que están aconteciendo, vengo a hablar con el General del ala de plata tengo un mensaje del refugio brisa estelar.
- ¿Estan bien?
- Si es solo información que tiene que ser entregada.

Mi padre me escolto al campamento y me presento ante el General del destacamento. Le informe de todo lo acontecido tanto en el refugio brisa estelar como en el lago cielo estrellado.

- Esto puede ser peor de lo que parece.
- ¿Pero por que? Los antiguos druidas han despertado, los fuegos fatuos han respondido al llamado. Que mejor noticia que esta podríamos tener
- Que a pesar de que escuchamos el cuerno en esta parte del bosque ningún fuego fatuo ha respondido.

Tal aseveración era cierta ningún fuego fatuo del cerro de lumbrevil había acudido al llamado del cuerno de Cenarius. Entonces…

- Si chico asi es. El cerro ha sido corrompido y han muerto todos los fuegos fatuos que recidian en el.

¡Por elune! eso era, genocidio al menos debería haber 400 fuegos fatuos en el cerro y sus alrededores y me estaba diciendo que todos estaban muertos.

- No seas tan alarmista Shan’do- contesto un comandante
- Que otra cosa puede ser Iniria.
- Puede ser que estén esclavizados o encadenados
- Eso es imposible Iniria no hay poder en este mundo que retenga el llamado del cuerno de Cenarius para con un fuego fatuo.
- Ya lo dijiste tu Shan’do de este mundo. Si lo que dice este mensajero es cierto y Trichondrius se encuentra en Frondavil, quien crees que esta aquí enfrente de nosotros.
- El señor del foso.
- Asi es muy seguramente se encuentra en las faldas del cerro de lumbrevil y tenemos que acabar con el para liberar a los fuegos fatuos y replegarnos al monte hyjal

Acabar con el señor del foso ¿Estaba loca esta mujer? de los tres señores del foso que se tiene registro uno casi termina con la vida de Malfurion y Cenarius quienes lo pudieron abatir en una batallas junto con los héroes de esa epoca.

- Entonces sugieres ¿que empezemos el ataque ahora Iniria?
- No pequeño mensajero porque crees que no estamos en combate

No conteste se adelanto el General
- Desde que llegamos esta tarde hemos encontrado un destacamento mixto de pieles rosas y pieles verde luchando con las criaturas pieles rojas.
- ¿Una insurrecion?- dijo mi padre
- No lo sabemos Melian. Pero si sabemos por la información de otros cazadores, que han estado espiando las batallas, que pretenden capturar al líder de los pieles rojas un tal Grom Grito infernal.
- ¿Entonces están de nuestro lado estos pieles verdes y los pieles rosas?- pregunte
- Tampoco lo sabemos Felgus. Por esto he decidido esperar a ver que es lo que sucede no pienso arriesgar a mi batallón en un fuego cruzado a tres bandas entre los pieles rojas, los pieles verde junto a los pieles rosas y los demonios de la Legion.

Yo quede atónito ante tanta información. Salí de la tienda del general con mil y un ideas en la cabeza mi padre salió atrás de mí y me llevo hasta su tienda me dijo que aún tenía que vigilar un rato mas pero que volvería pronto. Yo me recosté. No pude conciliar el sueño solo daba vueltas en mi pequeño catre de hojas de plata. Me levante y decidí dar una vuelta para despejar mi mente.

Cuando llegue hasta un montículo de tierra decidí sentarme y esperar mientras mis pensamientos me consumían. En ese momento una hogaza de pan choco con mi nuca, este acto tan imprevisto e infantil me pareció poco adecuado para la situación así que vire mi cabeza algo molesto y vi a la comandante Iniria.
excelente historia, aunque me parece que te aceleraste con forme avanzabas en tu narración , continua con ella !
Vamos estoy esperando aver como sigue, muy buena
08/01/2015 01:55 PMCita por Felgus
(y a pesar de que tengo cerca de 115 años nunca me canse de oírla)


Ese es el único error que vi, un Kal'dorei de 115 años todavía es un niño... Pero si es una especie de universo paralelo lo perdono :X
04/02/2015 10:54 AMCita por Katinss
Ese es el único error que vi, un Kal'dorei de 115 años todavía es un niño... Pero si es una especie de universo paralelo lo perdono :X


nop, shandris en la guerra de los ancestros tenia como 16 años y ya era adolescente, de hecho ayudo a furion cuando peleo contra xavius, los nelfos crecen de niños a jóvenes rápido, pero de allí a la adultes si pasa mucho.. de 300 a 400 años para ser un adulto. al menos esto tengo entendido.

Muy buen relato!

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